En las montañas de Frontino, en el Occidente de Antioquia, la Policía capturó esta semana a cuatro integrantes de una misma familia señalados de abusar, desde hace tres años, de una niña de 14 años. Lo más aberrante del caso es que los detenidos eran, precisamente, su padre, el abuelo y dos tíos.
“Hoy la peor amenaza para nuestros niños está en la casa: el 86% de los victimarios están en el hogar y son padres, padrastros, abuelos, tíos o personas conocidas. Los sitios más inseguros para nuestros niños son sus hogares y eso no puede ser”, dijo el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez.
El mandatario hizo parte de un grupo de autoridades locales y directivos del sector privado que ayer firmaron un pacto para luchar contra este flagelo. Es el segundo que se firma en el país (el primero fue en Cartagena), pues Antioquia aparece entre los departamentos con las peores estadísticas: el año pasado hubo 611 víctimas de abuso sexual en Antioquia, según cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf.
El documento llamado Pacto nacional para eliminar la explotación sexual de niños y adolescentes y frenar su abuso, es impulsado por el procurador General, Fernando Carrillo, quien presidió una audiencia en la que instituciones públicas rindieron cuentas sobre sus acciones para frenar la problemática.
“Estamos diseñando un plan de acción de autoridades nacionales, departamentales, municipales, sector privado y academia, para que entre todos armemos el rompecabezas y ganemos esta batalla”, dijo Carrillo.
Prevenir desde la familia
El Alcalde de Medellín y el Procurador General coincidieron en señalar a la familia como el núcleo fundamental para combatir la violencia sexual. “Es un trabajo de todos, porque ¿desde cuándo decidimos que el cuidado y formación de los hijos es tarea del Estado? Aquí la responsabilidad es de todos”, dijo Gutiérrez.
Según Carrillo, la mayoría de abusos ocurren en el hogar, y más del 85% de las víctimas son niños. “Antioquia, tristemente, está en los primeros lugares en esa estadística”.
El alcalde agregó que ya hay un diagnóstico del problema y por eso es necesario dar un segundo paso. Por eso, dijo, la ciudad aumentó su presupuesto para Comisarías de Familia en más de 8.000 millones de pesos. “Con esto logramos la descongestión de procesos represados y restablecimos los derechos de más de 4.092 víctimas”.
En Medellín se viene adelantando desde el despacho de la Primera Dama una campaña contra el abuso sexual infantil denominada Escúchalos, que pretende generar conciencia en las familias para que identifiquen las señales de abuso y tomen medidas para protegerlos, teniendo en cuenta que es en el hogar donde ocurre la mayoría de los casos.
Un escudo, el primer paso
Pero no solo es el hogar. En la calle, los niños y adolescentes son vulnerables a la explotación sexual y comercial, un delito sobre el cual se intensificará la lucha, tras la firma de este pacto.
Una primera acción es la instalación de un escudo protector en taxis y hoteles con un mensaje claro a turistas nacionales y extranjeros sobre la prohibición expresa de explotar sexualmente a los niños y adolescentes.
“Es una insignia visible para que los turistas que vienen creyendo que pueden comprar lo que quieran con dinero, incluso la dignidad de nuestros niños, sepan que está cometiendo un delito que se castiga hasta con 25 años de cárcel”, agregó Carrillo.
Wilson Patiño Sánchez, director para Antioquia y Chocó de Migración Colombia, reveló que en el último año, 97 extranjeros fueron inadmitidos al país porque dijeron “de manera descarada” que venían a buscar actividades sexuales con menores de edad.
Rogelio Alberto Arias Cuervo, representante de los taxistas de Medellín, recibió el primer escudo y declaró que “cada compañero en la calle será un agente activo en la lucha para proteger a los niños”.
Mientras que Ana María Agudelo, representante de la Corporación Turística Hoteles Laureles-Estadio, y David Palomares, director de Anato para Antioquia, coincidieron en que la lucha en su gremio es para “desnaturalizar” entre empleados y clientes esa idea de que las actividades sexuales con estos adolescentes no son delito. “Ningún hotel u hostal de la ciudad va a permitir que este flagelo continúe”, dijo Agudelo.
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