Los ruidos de la noche en el corregimiento Labores escondieron las pisadas de un par de asesinos, que se arrimaron a la ventana e introdujeron una mano empuñando la pistola.
El agricultor Juan Diego Arango González no se dio cuenta porque le estaba sirviendo la cena a su madre, doña Nubia, quien aguardaba junto a la mesa, en su vivienda del sector La Florida.
Los primeros disparos derribaron al campesino. Luego los invasores violentaron el cerrojo, penetraron la casa y remataron a la víctima. Eran las 8:00 p.m. del 23 de agosto de 2017, cuando la violencia le arrebataba a Nubia su tercer hijo. Al primero lo mataron las autodefensas, el segundo fue enterrado en una fosa por desconocidos y el tercero dejaba de respirar ante sus ojos.