Avenida Las Palmas: una pista de piques clandestina a la vista de todos

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  • Avenida Las Palmas: una pista de piques clandestina a la vista de todos
  • Muchos de los jóvenes que paran o hacen carreras en sus motos, no usan elementos básicos de seguridad como el casco o la chaqueta protectora. FOTOS MANUEL SALDARRIAGA
    Muchos de los jóvenes que paran o hacen carreras en sus motos, no usan elementos básicos de seguridad como el casco o la chaqueta protectora. FOTOS MANUEL SALDARRIAGA
CAMILO TRUJILLO VILLA | Publicado el 23 de febrero de 2018
Infografía
En la avenida Las Palmas de Medellín hacen piques ilegales a la vista de todos
en definitiva

Siguen los piques ilegales en Las Palmas y son pocos los controles que hacen para evitarlos. También usan otros sitios de Medellín, como el puente de la 4 sur, para estas prácticas peligrosas.

Un intenso olor a marihuana es lo primero que se siente. La mayoría de las más de 100 personas que llegaron en unas 30 motos y por lo menos 40 carros, parqueados a ambos lados del kilómetro 9+800 de la avenida Las Palmas, no quitan la mirada de la vía. Todos están allí por lo mismo, ver los piques ilegales y las paradas en moto que entre las 9:00 y 12:00 de la noche se apropian de un tramo de 750 metros de uno de los principales corredores que conecta a Medellín con el Oriente antioqueño y el aeropuerto internacional José María Córdova.

A 1.700 metros subiendo, a menos de dos minutos, está ubicado el CAI Palmas de la Policía, en el que dos uniformados se resguardan del frío; agentes que nada pueden hacer por controlar la situación.

Todavía no decido quién tenía más destreza y cometía la mayor imprudencia, si el muchacho de buso grueso y gorra que en ese momento paraba y picaba una Yamaha DT o el trabajador de uno los puestos de venta de comida, que con una mano controlaba el manubrio de una vieja moto boxer 150 y con la otra sostenía una bandeja con un pedido que debía llevar a 200 metros del mirador, donde unos espectadores querían calmar el frío al pie de sus vehículos con un chocolate caliente o una aguapanela con queso.

Trabajo honrado que depende de una actividad prohibida, pero que atrae muchos clientes.

La exhibición ilegal seguía; nadie los organizaba o asignaba un turno para correr y lucirse. Hasta que, de la nada, se robó todas las miradas un Chevrolet Camaro Six SS que bajó por ese tramo de Palmas a más de 140 kilómetros por hora, asustando a los conductores incautos que venían en sentido contrario, dejando boquiabiertos a los jóvenes espectadores y en ridículo a los que en ese instante paraban sus motos por la anhelada admiración colectiva.

Accidentes

—¿Y nadie se accidenta? ¿Nunca pierden el control?—, le pregunto a uno de los jóvenes que disfrutaba ver los piques acompañado de una amiga, ambos recostados en una Suzuki XF 650 Freewind.

—No, esos pelaos son muy buenos; no les tiembla nada. Yo vengo mucho y a mí nunca me ha tocado un accidente—, me respondió como si tuviera el don de la omnipresencia.

Pero se equivoca, porque el pasado 12 de enero, dos motos que al parecer participaban en piques ilegales chocaron contra dos vehículos a la altura del segundo mirador, en la calzada de descenso. Seis personas resultaron heridas y por fortuna no hubo víctimas fatales. Tres máquinas de bomberos y cinco ambulancias llegaron al sitio para atender la emergencia y trasladar a los heridos hasta diferentes clínicas

Según reportes de la Secretaría de Movilidad de Medellín, una de las motos huyó del sitio pero su conductor fue localizado horas después cuando, por su propia cuenta, acudió a una clínica buscando urgente atención médica.

¿Control?

—Nosotros nos articulamos con la secretaría de Seguridad y la Policía Metropolitana para hacer controles y operativos sorpresa en los diferentes sectores de la ciudad; nos enfocamos en los vehículos que tienen placas adulteradas. Aplicamos comparendos e inmovilizamos los vehículos que alcanzamos tipificar por exceso de velocidad y maniobras peligrosas. Cuando subimos a la vía Las Palmas, bloqueamos los retornos y sancionamos a todos los conductores de motos y automóviles infractores—, le dijo a EL COLOMBIANO Mario Andrés Ramírez Gómez, subsecretario de Seguridad Vial y Control de la secretaría de Movilidad de Medellín, quien también reconoció que ya no discriminan día para hacer piques.

Como están las cosas, cualquier noche de la semana vuelven a convocarse en Palmas, sin ningún impedimento, y picar o parar sus estruendosas y modificadas motos Suzuki DR650, Kawasaki KX, Yamaha XT600, DT y YZ, entre el segundo mirador y el final de la calle 16a Sur, o si lo prefieren se citan en la avenida Las Vegas, por la recta de Ciudad del Río e Industriales.

Y si lo que quieren es llevar al máximo los velocímetros de sus Honda CBR 600 RR, Yamaha R6, R1 y FZ 800; Duke 390 y BMW 1200 GS, nada mejor para ellos que los 500 metros en línea recta que les ofrece el puente Gilberto Echeverry Mejía de la 4 sur o los 900 metros que separan a Castilla de Aranjuez por el puente de la Madre Laura.

La secretaría de Movilidad y la Policía Metropolitana saben que usan todas estas vías para los piques y, aunque monitorean las redes sociales y tienen informantes en los grupos de Whatsapp para saber con anticipación en qué punto se van a reunir, les queda muy difícil montar operativos relámpago de vigilancia y control en todos.

Por la tranquilidad de las personas que viven en los alrededores de estos lugares y la seguridad de todos los conductores que por allí transitan, es urgente concretar el proyecto que prometió el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, de construir en el municipio de Bello un autódromo metropolitano, en un área de 200.000 metros cuadrados, para que estos jóvenes puedan llevar sus máquinas al límite y pavonearse sin perturbar a nadie.

Contexto de la Noticia

radiografía también hacen caravanas

En 2016 y 2017 se registraron varias caravanas de más de 100 motos recorriendo las calles del Valle de Aburrá haciendo piques. Una de las más recordadas fue la del 31 de octubre de 2016, en la que la travesía duró varias horas y terminó en el municipio de Envigado —sur del área metropolitana—, cuando la Secretaría de Movilidad de esa localidad montó un operativo de control sorpresa en la loma del Escobero, en conjunto con la Policía y el Ejército.

Camilo Trujillo Villa

Periodista de la Universidad de la Sabana. Experto en temas de movilidad, transporte, infraestructura, desarrollo sostenible y gobierno. No hay historia pequeña.

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