Los nudos que enredan el sistema de salud colombiano

  • ilustración Esteban parís
    ilustración Esteban parís
  • FOTO ESTEBAN VANEGAS
    FOTO ESTEBAN VANEGAS
Por martha arias sandoval | Publicado el 07 de abril de 2017
Infografía
Los nudos que enredan el sistema de salud colombiano
48,1 %

de la población colombiana se encuentra afiliada al régimen subsidiado, según el ministerio de Salud.

40

billones de pesos es
el presupuesto para
la salud en 2017, según
el ministerio de Salud.

Corrupción, falta de recursos, barreras administrativas e insuficiente prevención y promoción, son las grandes dificultades que, según especialistas, enfrentan los colombianos a diario y que les impide el acceso efectivo a los servicios de salud.

Esto, en un sistema que ocupa el tercer lugar en calidad en el mundo, según la revista International Living, especializada en información para extranjeros que quieren vivir o retirarse fuera de su lugar de origen.

Colombia tiene 47 millones de habitantes y un presupuesto, para este año, de $40 billones para el sector, dineros que son insuficientes para enfrentar las necesidades de los pobladores. Según la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, el déficit es de 5,5 billones de pesos.

El 97,6% de los colombianos tiene aseguramiento financiero en salud. Según el Ministerio de Salud, el 44,5 % de la población se encuentra afiliada al régimen contributivo, el 48,1 % al régimen subsidiado y el 5 % a los regímenes especiales y de excepción (militares y maestros, entre otros).

Los problemas de la salud están relacionados, porque “queremos tener todo lo que se requiera con un presupuesto muy inferior a lo que vale esa atención”, según la Alianza 14 más 1 , colectivo de 17 hospitales y clínicas de Antioquia.

EL COLOMBIANO consultó con expertos sobre las dificultades y las posibles soluciones que pueden plantearse.

Estos desafíos pueden ser superados con mayor control, vigilancia, y, gastar entre el 8 y el 8, 5 % del Producto Interno Bruto (PIB), en el sector, según los consultados.

EN DEFINITIVA
El sistema está desfinanciado, es la constante entre expertos, quienes señalan que se requiere mayor control y enfrentar la corrupción, que se facilita por múltiples ordenadores del gasto.

Contexto de la Noticia

la corrupción enreda a la salud

Luis Alberto Martínez, director ejecutivo de Aesa (gremio de los hospitales públicos de Antioquia), sostuvo que, por el diseño del sistema colombiano, los recursos se dispersan sin mayor control entre las diferentes partes de la cadena de salud, como EPS, IPS, ARL y entidades territoriales, entre otros.

Además, en el territorio colombiano existen múltiples ordenadores del gasto y por ello, es muy difícil controlar todos los escenarios.

Directivos del Ministerio de Salud explicaron que los recursos recibidos por las diferentes fuentes de financiación para 2017 ascienden a 40 billones de pesos. Entre estas fuentes se encuentran trabajadores (cotizantes), empresas (empleadores), cajas de compensación familiar, regalías y excedentes financieros del Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga). Estos dineros ingresan a otras entidades, como EPS, IPS y administraciones locales, que los manejan de manera individual.

Fernando Ruiz, ex director del Centro
de Proyectos para el Desarrollo. Cendex,
de la Universidad Javeriana, señala que
es “es un mal endémico nacional”.

La situación se percibe en diferentes ambientes, como la contratación de profesionales, según explica José Pablo Velásquez, profesor de la Facultad Nacional de Salud Pública de la U. de A., quien señala que, muchas veces, el médico que presta su servicio rural obligatorio debe pagar hasta 30 % a un político local o regional para poder ejercer, porque al profesional le exige un dinero para dejarlo trabajar.

También, la poca capacidad de sanción de las autoridades y la impunidad actúan como caldo de cultivo para el corrupto.

El director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Juan Carlos Giraldo, recomienda crear una caja o banco único de la salud, al que lleguen todos los dineros y desde allí pagarles a todos los operadores y administradores del sistema después de realizadas las labores, no con anticipación.

Hoy, el Gobierno le da un dinero por anticipado a la EPS para que realice los contratos con el fin de comprar los servicios que se ofrecen. Propuso también la creación de una junta directiva, como la del Banco de la República, conformada por expertos y técnicos, que conozcan del tema y que puedan pensar y tomar decisiones frente a las necesidades de salud. Esa junta podría escuchar a las fuerzas vivas del sector y es una iniciativa viable.

Asimismo, entidades como la Superintendencia de Salud deben reforzar el equipo de inspección y el sistema unificado para depurar las cuentas de las IPS y EPS.

colombia tiene un sistema desfinanciado

Uno de los principales problemas del sector es la financiación del sistema. Los recursos son insuficientes y menores a los invertidos por otras naciones de América Latina. Fernando Ruiz, exviceministro de Salud, informó que Colombia invierte cerca de $1.714 590 per cápita (por persona), cifra inferior si se compara con naciones como Chile, que tiene $5.143.770 per cápita, y Argentina, 4.572.240, al cambio actual. Pese a ello, si se compara Colombia con naciones de similar nivel de desarrollo, aquí se gasta menos que en otros países, donde los planes de atención no son de tan alto nivel como el nuestro, destacó.

El experto señaló que la cobertura en Colombia es mejor que la ofrecida en Chile y Argentina, porque en esas naciones la gente tiene que sacar más dinero de su bolsillo para pagar los medicamentos o el servicio de un especialista del sector salud. Por ejemplo, indicó que este gasto en Chile representa cerca del 30 % del total de lo que invierte el país en salud y, en Argentina llega al 35 %, cuando en Colombia es del 14 %.

El exviceministro Ruiz conceptuó que el Gobierno debe pensar ahora en destinar más presupuesto a salud, que, explicó, puede salir de los recursos que se destinaban al conflicto armado interno.

Agregó que es indispensable racionalizar la inversión y empezar a destinar más financiación en salud: Colombia gasta anualmente el 6,5 % del Producto Interno Bruto (PIB), en salud y requiere, para tener un sistema con equilibrio financiero, gastar entre el 8 % y el 8,5 % del PIB.

Como los problemas de financiación están relacionados con los ingresos insuficientes, Juan Carlos Salinas, exvicealcalde de Salud de Medellín, sugirió unificar recursos como los procedentes del Soat, el seguro estudiantil y los riesgos laborales, porque cuando se tiene unidad de caja, se compra masivamente, más barato y con menos trámites. Hoy, los procesos se adelantan por separado.

las barreras administrativas son un desafío para el usuario

Como la atención es fragmentada entre especialidades, niveles de atención y escenarios ambulatorios y hospitalarios, el usuario se enfrenta a un laberinto al tratar de acceder a los servicios del sistema.

Ramón Castaño, máster en Gestión y Política en Salud de la Escuela de Salud Pública de Harvard, de Estados Unidos, indicó que este problema es mayor en los servicios de mediana y alta complejidad, en los cuales prevalece el pago por cada actividad realizada.

Las EPS tratan de superar esta fragmentación mediante procesos de coordinación, pero a su vez también contribuyen al problema cuando contratan separadamente componentes de la atención, tales como la consulta médica de especialistas, los medicamentos, aseguró el consultor.

Según este consultor en salud pública, los usuarios deben realizar distintos trámites para acceder a los servicios y no reciben oportunamente la atención requerida.

Buena parte del problema se puede empezar a resolver desde la prestación inicial del servicio. Se deben crear modelos que aborden, en la mayor extensión posible, las necesidades de las personas y que actúen como especies de “torres de control” desde donde se coordine la atención que no puedan prestar directamente, sugirió Castaño.

Estas “torres de control”, explica, funcionarían con un médico y personal de apoyo que se encargaría de todos los trámites y procedimientos. “Se resolverían necesidades a un grupo de pacientes, como la consecución de citas”, argumentó.

Además, permitiría evitar contraindicaciones a los pacientes que recurren a varios especialistas, porque los profesionales de la salud, a veces no conversan entre sí y sus fórmulas, en algunas oportunidades, terminan por afectar a los usuarios. “Al final, el paciente se complicaría menos, tendría mejor calidad de vida y se disminuirían los trámites”, puntualiza.

No SE HACE énfasis en la prevención DE LA ENFERMEDAD

El modelo de atención es curativo. Faltan mayores estrategias de promoción de la salud y prevención de la enfermedad. Para los expertos, el reto está relacionado con ofrecer un diagnóstico y atención oportuna y pertinente para que no se complique la situación del usuario. Carlos Palacio, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, indicó que los especialistas no deberían atender a la mayoría de la población, sino que debe fortalecerse la atención básica.

La promoción son todas aquellas acciones que garantizan que las personas tengan mayor calidad de vida, mediante una mejor salud. Es un asunto en el que el Estado y la sociedad juegan un papel preponderante.

La prevención está relacionada con medidas para grupos de riesgo, como vacunación, acciones previas para evitar la enfermedad y chequeos de rutina, entre otros.

Y, según expertos, falta promoción y prevención, porque no hay una entidad que castigue cuando no se realiza, ni premia cuando se hace. Los expertos sugieren invertir más en educación, diagnóstico temprano y atención eficiente en el primer nivel.

Luz María Agudelo, ex secretaria de Salud de Antioquia, recomienda involucrar al sector educativo en formación; al del medio ambiente con la búsqueda de un entorno más sano; y a Policía y tránsito en prevención de la violencia. De igual manera, fortalecer el primer nivel de atención, para que tenga mayor resolución y atienda pacientes, de tal manera que los usuarios no deban trasladarse a otras entidades, para evitar congestión de los servicios de urgencias .

Para la especialista, es necesario medir los indicadores de gestión de todos los actores del sector salud y, a partir de ellos, dar incentivos a las entidades y personal destacados, como una alternativa para motivar la prestación de un mejor servicio.

Luz María Agudelo concluye que, además, falta un acuerdo nacional por la salud. “Que en la mesa se sienten las instituciones prestadoras de salud, las aseguradoras, entre otros. Si los actores no se sientan y hacen un pacto por la salud, los recursos serán siempre insuficientes y no podremos avanzar de manera costo-eficiente, en términos de tener mejores resultados de salud”, dijo.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección