Los amantes del ejercicio y los cuerpos fitness en Medellín tienen por estos días un enemigo más grave que la harina o el chocolate: la última semana, en tres días hubo alerta naranja por la contaminación atmosférica en la capital antioqueña y el Valle de Aburrá.
(Lea aquí A Medellín se le agotaron los espacios verdes para sembrar árboles)
La presencia en el ambiente de partículas contaminantes PM 2.5, que son 100 veces más pequeñas que un cabello, representa un deterioro de la calidad del aire que respiran quienes habitan el Valle de Aburrá e implica cuidados para grupos sensibles (es decir niños, mujeres en edad de gestación, personas con enfermedades respiratorias y adultos mayores) y también para los deportistas que acostumbran ejercitarse...