Un reacomodo de estructuras delincuenciales, cuyos jefes están tratando de conservar el poder desde la cárcel, es una de las principales hipótesis que manejan las autoridades para explicar el brote de violencia que afecta a la comuna de Robledo, en el occidente de Medellín.
Desde el último mes, según quejas de la ciudadanía, se han presentado atentados y balaceras en los barrios Aures N°1 y 2, El Diamante, Bello Horizonte y Villa Flora.
En los hechos, presuntamente, estarían participando integrantes de los combos “el Diamante”, “el Acopio” y “Bello Horizonte”, los cuales entraron en confrontación después de haber funcionado como una alianza en los últimos años.
Investigadores judiciales consultados por EL COLOMBIANO, que piden la reserva de identidad por tratarse de indagaciones en curso, relatan que la inestabilidad en las estructuras delincuenciales del área, y sus consecuentes choques, empezaron desde las sucesivas capturas de algunos jefes de la “Odín Robledo”, como: José Otalivar Chavarría, alias “Jotalibán”, el 29/7/13; Alejandro Suárez Agudelo, “el Tana”, el 21/2/15; y más recientemente, el expolicía Johan Duque Ríos, apodado “Duque” o “el Hijo”, el pasado 11 de junio.
En su ausencia, una nueva generación de delincuentes ha querido liderar esos combos, pero la transición nunca es de manera pacífica.
“Tenemos hipótesis, que han llegado por fuentes informales, sobre el reacomodamiento de combos en la zona, pero todavía estamos consolidando la información”, indicó el secretario de Seguridad (e), Andrés Tobón, quien anoche se desplazó al sector, con el ánimo de mostrar apoyo institucional a la ciudadanía.
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