Bryan May: doctor y caballero después de Queen

Bryan May

Bryan May (2013) Foto tomada de Wikipedia, con derechos de uso libre by Creative Commons

Hola Galileanos!!
La humanidad de carne y hueso, que parece tan distinta a la de las redes sociales, tiene historias un tanto difíciles de creer. Esta que les voy a compartir es una de aquellas, en las que algo de mi propia historia pudo reflejarse al analizar algunos textos y planear la redacción de la entrada. “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, !Ay Dios!”, tal como dice Rubén Blades.

Entrando en materia, nuestro personaje de hoy es el señor Bryan May o, mejor dicho, Sir Bryan Harold May, Comendador de la Orden del Imperio Británico desde el año 2005, en reconocimiento a sus servicios a la industria de la música. A secas, muchos de nosotros no tenemos ni la menor idea de quién es este señor, pero al mencionar que fue el fundador de Queen, con todo y Freddie Mercury a bordo, las caras cambian y el interés aumenta.

Sir May
¿Cómo es que un músico se convierte en Caballero del Imperio Británico? Algunos críticos dirán que tras la fundación de Queen (asunto del que no hablaremos aquí), y del rotundo éxito mundial del Grupo, un gobierno como el británico recompensa a sus connacionales con títulos honoríficos, cosas que afortunada, o desafortunadamente, no tenemos por estas latitudes. Otros, en cambio, afirmarán que se trata de un justo y merecido reconocimiento por su trabajo como compositor, guitarrista, baterista y otros cargos propios de las típicas tareas del diario vivir de un grupo musical. En cualquier caso, felicidades al señor May, que por uno u otro motivo parece tener muy merecido su título honorífico a cuestas, colgado en la pared o guardado en un cajón.

Sin embargo, lo que nos atrae desde este Blog es la otra cara de May. Desde niño tuvo conexión directa con asuntos de aviación, pues su padre era piloto de la Real Fuerza Aérea en la Segunda Guerra Mundial, y su madre era parte de la Real Fuerza Aérea para Mujeres (Women’s Royal Air Force, en caso de que la expresión en inglés sea mejor que la traducción). En ese ambiente, al pequeño May le interesó la astronomía, a la que se dedicó desde muy niño con fuerza y disciplina, hasta graduarse como Licenciado en Física y Astronomía en el Imperial College de Londres en 1968.

Digamos que hasta ahí la cosa iba muy tranquila en la ruta de vida de nuestro personaje. Sin embargo, un viejo ukulele del papá, que sonaba bastante bien en casa cuando el jefe de hogar lo interpretaba, ya había sembrado un gusto especial por la música en la cabeza de este joven inquieto, que más temprano que tarde armó un grupo en la universidad, con el que no hizo mucho, para seguir luego con el que sería uno de los más emblemáticos grupos musicales de la historia.

En fin, que la historia de Queen cada quien la conoce desde su perspectiva y aquí no tengo nada para aportar en la materia. La astrofísica, que es el tema que me interesa, se fue quedando en el tintero, pues muy seguramente aquello de andar componiendo canciones, dando conciertos y compartiendo escenarios con un imborrable Freddie Mercury, no dejaba tiempo para nada más.

Poco más de 30 años después…
Y llegamos al punto que más me atrae: muerto Mercury, extinto Queen y todas las demás variables que la historia de la música nos puede contar, May regresó a terminar lo que desde los 70 había quedado pendiente, tras obtener su licenciatura y hacer un par de publicaciones científicas en las muy respetadas Nature y en la Revista de la Real Sociedad Astronómica Inglesa. ¿Su tema? El reflejo de la luz del polvo interplanetario en el Sistema Solar. ¿Su tesis? An Investigation of Motion of Zodiacal Dust Particles (Investigación sobre el movimiento de las partículas de polvo zodiacal, aunque en otras fuentes aparece como Motions of Interplanetary Dust, es decir, Movimientos del Polvo Interplanetario), que toma como base las observaciones realizadas por él mismo en el Observatorio del Teide (en las Islas Canarias), en algún momento entre los años 1971 y 1972.

Tweet y foto de la NASA con Bryan May.

Más de 30 años después!! A muchas de nuestras universidades les parece aterrador e imposible que hablemos, escribamos o pensemos asuntos académicos luego de 4 ó 5 años y nos obligan a tomar nuevos cursos de lo mismo, dictados muchas veces por las mismas personas y tocando casi siempre los mismos temas… en fin, esa es la vida y así son nuestros entornos universitarios. May no tuvo que pasar por esa historia: Se acabó Queen y toda su parafernalia, ya hubo tiempo, la astrofísica estaba pendiente y listo, el hombre regresó a la Universidad a terminar lo iniciado.

Así, este músico brillante obtuvo su Phd en el año 2007, y poco más tarde le estaba dando una mano al equipo NASA encargado de mirar los datos llegados desde Plutón y enviados por la sonda New Horizons (aquí una rueda de prensa que vale la pena ver), con el fin de dar claves, pistas e interpretaciones que resultaron indispensables para los científicos a cargo del proyecto.

Admiración
Yo no se ustedes, pero esto de que una persona se guarde su pasión por tantos años, mientras estuvo ejerciendo la otra con tantos méritos y destreza, me parece francamente admirable. Ya hay personas escribiendo en las redes sociales, exigiendo un premio Nobel de física para Bryan. Los argumentos científicos, como es de esperarse, tienen solidez técnica y despiertan toda la aceptación posible de quienes reciben esos comentarios vía social media. Sin embargo, y como bien sabemos, una cosa piensa el burro y otra el que lo está enjalmando, así ha sido, y así seguirá siendo, de manera que lo del Nobel, al menos en esta materia, tendrá que esperar.

Y la del cierre, www.savemetrust.org
Personajes como Bryan May no dejan de sorprender. Tras ganarse el respeto mundial como músico, ser reconocido como astrofísico y aportar su conocimiento en la misión NASA antes mencionada, el hombre priorizó la causa animalista desde el año 2009, mediante una ONG llamada Save Me Trust, centrada en la protección del zorro y del tejón en sus ambientes silvestres. La web se puede visitar clickeando aquí, y sin duda me sorprende porque a muchos de nosotros nos critican el hecho de cambiar de proyecto de vida, de prioridades o de ideas de base, mientras personas como May lo hacen increíblemente bien, con evidente éxito y apabullante sencillez, humildad y serenidad. Dirán ustedes que tanto adjetivo algo esconde pero, en realidad, me gusta reconocerle a cada persona lo que hace, logra y se merece, y pienso que la música, la astrofísica y los animales silvestres tienen en este único personaje a un claro ejemplo de ser humano de carne y hueso reales (no como los de las redes sociales), ejerciendo la vida con plena validez y seriedad, viviendo cada día conectado con el mundo real y no con el de la imaginación, los memes y las bromas que tanto divierten, aunque muy poco aportan al desarrollo real y sostenible de la humanidad.

He dicho!!

La luna de Gonzalo Arango

Llegada del hombre a la Luna, el 20 de julio de 1969 (Foto NASA)

Hola Galileanos!!

En la exploración de miradas diversas con respecto a lo que muchos de nosotros hemos visto, leído y escuchado con respecto a los cuerpos celestes, y con relación a la astronomía en general, hallamos cosas curiosas, llamativas, útiles y oportunas, como también, de vez en cuando, encontramos asuntos completamente fuera de lo que podríamos llamar “común”.

Gonzalo Arango”Fotografía cortesía de Juan Carlos Vélez Escobar, quien la utilizó en la portada de su libro Gonzalo Arango – Pensamiento Vivo.” Texto y foto tomados de la página oficial de Gonzalo Arango.

Gonzalo Arango (1931-1976) fue uno de esos personajes que, sin duda, pensó en la luna como un objeto tan disímil como tantos otros que pasaron por su mente. En tiempos del cuarto creciente, y de variaciones importantes en el comportamiento del clima local, el interés que tenemos por seguir de cerca los movimientos de la luna y cada una de sus fases jamás pasa desapercibido. Para “El Profeta”, todas estas cosas tampoco pasaban de largo, y se quedaban presentes en su memoria, dejándolas por escrito en algunos de sus textos.

Así, por ejemplo, su “Poema Tristísimo” menciona a la luna al final del texto, tal vez como un olvido, tal vez como un recuerdo:

Poema tristísimo

Si muero
te invito al sol
alma mía
y no olvides
llevar tu cuerpo

Sufriremos felices
y juntos seremos
carne de luz
en la memoria de Dios

Y si no hay Dios
lo mismo da

Recordaremos el sol
que tanto nos gustaba
allá en Cali Colombia
Nuevo Mundo ¿Recuerdas?

¿O era en la luna?
¡Lo olvidé!

Fuente: Obra negra. Santa Fe de Bogotá, Plaza & Janés, primera edición en Colombia, abril de 1993

El alunizaje
Aunque soy fiel amante y seguidor de la literatura nadaísta desde el octavo grado del colegio (gracias al profe Dario Cano, que cumplía labores docentes en el área de lengua castellana, tanto en mi Colegio, el Instituto San Carlos, como en el Colegio Salesiano El Sufragio, en el barrio Boston), y de que cada tanto tiempo me sorprende algún nuevo texto de toda clase de temas con alusiones directas al mismo satélite natural, siento que la visión de Gonzalo Arango refleja muchas de las emociones de momentos tan críticos como el primer alunizaje humano en el cuerpo Selenita, el 20 de julio de 1969.

Y digo lo de las emociones encontradas porque, para la ciencia y los científicos, es innegable que se trataba de uno de los acontecimientos más importantes en la historia de la humanidad. La llegada del hombre a la luna marcaba un antes y un después en decenas de situaciones y escenarios, pasando por los militares, los políticos, los puramente científicos y, naturalmente, también causó sus efectos en los asuntos literarios.

Y es que, sin duda, la luna es y será una fuente nativa de inspiración, por lo que algunos poetas de la época escribieron infinidad de líneas con toda clase de alusiones a la hazaña de la NASA en aquella fecha memorable. Algunos de aquellos escritos lamentaban que un ser humano, tan impoluto y poco digno de Selene, la luz de los sueños, hubiese sido pisoteada por un humano indolente que dejó sin gracia la prosa y el verso, por el simple hecho de pisar suelo lunar, caminar sobre el y tomar muestras de uno de los tesoros literarios más adorados de la historia.

En este sentido, recuerdo haber leído un texto en un periódico de circulación nacional (en mis tiempos escolares), del que lamento no recordar el nombre. Se que recorté la página porque, al leer con detalle, encontré un texto de Gonzalo Arango (que jamás he logrado volver a ver, aún ni con la ayuda de Google), en el que El Profeta se quejaba del exabrupto lamentable cometido por la NASA (en su Apolo 11)  y por Armstrong al haber dañado la pureza de la luna, reduciéndola a un simple objeto científico en el que una nave espacial había posado sus cohetes.

Así las cosas, y sin hallar aún el texto que recuerdo en mi memoria, les anexo otro más, un tanto distinto, en el que Arango pone su particular forma de pensar y expresarse al aludir a lo sucedido aquel 20 de julio de 1969.Con respecto al título del poema, he hallado varias versiones del mismo, y este parece ser el más aceptado). Ustedes dirán:

Para eterna memoria

Según estaba previsto por
los computadores de la Nasa,
Siendo exactamente las 20:19
(Greenwich MeanTime)
en el Centro Espacial de Houston,
el selenauta Neil Armstrong
abrió la escotilla del “Lunar Module”,
descendió uno a uno, lentamente…
los nueve peldaños de la escalerilla
y puso pie en la Luna
a 330.000 kilómetros de su casa.
Era un momento eterno, ¡aterrador!
En una mano empuñaba la bandera
de su Patria. ¡El Colón de la Luna!
Lo embargaba una emoción tan tremenda
que no pudo evitarlo y soltó un pedo.
En la majestad del silencio selenita
delató la presencia del hombre en la Luna.
Aunque el incidente no estaba previsto
en el riguroso programa espacial,
pasará a la historia.
Fue un pedo sublime.
¡Nadie lo niega!

Gonzalo Arango

* Hallado en este blog (click)

Algunos enlaces:

 

Por un ideario Galileano

La Noche Estrellada, de Vincent Van Gogh. Óleo sobre lienzo, 1889 (Wikipedia)

Hola Galileanos!!

En días de fiesta y reflexión, de trabajo o de afanes presurosos, siempre resulta necesario y reconfortante devolver el tiempo al origen de lo que somos, de lo que nos define como personas y como amantes de alguna de las actividades que disfrutamos.

En mi caso, que es el mismo de este Blog, la pasión por el cielo estrellado tiene decenas de años a cuestas. No puedo decir que nació conmigo, pues no tengo tanta ni tan buena memoria; pero sí es un hecho que la fecha originaria del gusto por el cielo se quedó anclada en algún día de 1984, cuando el Cometa Halley pasó por este vecindario y animó decenas de publicaciones y entusiastas.

Como he dicho en otras ocasiones, jamás pude ver el Cometa. Observé el cielo decenas de noches, con menos de 12 años de edad, intentando captar la famosa cola dejada por el objeto extraterrestre, sin atinar a las coordenadas, a la altura o a la localización específica, pues el balcón de mi casa era bastante pequeño para mis intereses. Aún así, la semilla de la curiosidad por los misterios de la noche oscura quedó muy bien sembrada, dando frutos que apenas ahora comienzo a entender.

El Ideario Galileano
Aunque suene a un asunto de filosofía política, pienso que vale la pena remover los cimientos y asentar nuevamente las bases de lo que significan este Blog y sus publicaciones. Al fin y al cabo, una cosa era el 2009, cuando comenzamos y otra ocurre hoy, cuando abundan -por fortuna- los divulgadores de la ciencia, y se llevan a cabo decenas de actividades de promoción en diversos espacios de Ciudad y de Región.

  1. Observación libre y desinteresada del cielo: miramos, observamos, nos tendemos en el suelo y alzamos la mirada al firmamento, de día o de noche, con el fin de atraer a nuestros ojos los objetos, las historias y las preguntas que puedan llegar desde cualquier parte.
  2. Observamos con lo que haya: a simple vista, con binoculares o telescopios; con ayuda de aplicaciones especializadas o con la referencia de alguien que llegó a donde estamos. Nuestro propósito sigue firme en la observación recreativa, en la que aprendemos a responder preguntas con la ayuda de la tecnología y las conexiones a Internet. No nos las sabemos todas y no pretendemos saber más de lo necesario.
  3. No somos científicos: Somos observadores aficionados al cielo y a la astronomía, mas no actuamos como científicos, pues no lo somos. Carecemos de estudios avanzados en astrofísica, mecánica cuántica, física de partículas o exobiología. Disfrutamos esos temas y nos gustan muchísimo, y por eso preferimos escucharlos de los expertos en cada una de esas materias.
  4. Humanistas declarados: Optamos por las humanidades que también rodean la observación del cielo. Así, nos unimos con amor y fidelidad a la literarura, el arte, la filosofía, la historia o la antropología, por citar sólo algunas de las profesiones y áreas del conocimiento con las que nos sentimos más afines. Incluso, consideramos, como en el siglo XIX, que la arquitectura forma parte de las humanidades en las que nos interesamos. En el camino sabrán porqué.
  5. Encuentros, tertulias y cercanías: Disfrutamos de la integración de saberes, personas, costumbres y hasta de instituciones, pues creemos firmemente que la astronomía puede -y debe- seguir integrando a quienes esperan conectarse con ella, de cualquiera de las formas en que esto se hace posible. Poco a poco nos iremos conectando, conociendo, y disfrutaremos del cielo, sus estrellas e historias de la manera más descomplicada y sencilla posible.

Y listo, así arrancamos esta nueva etapa. Felices cielos y mejores historias!

El Legonauta canadiense

El LEGOnauta, en su punto más alto al ascender a unos 25 Km sobre la superficie terrestre. La curvatura de la tierra se aprecia perfectamente. (Foto propiedad de sus autores, los jóvenes canadienses Mathew Ho y Asad Muhammad)

Hola Galileanos!!

Este tipo de noticias me parecen fascinantes porque despiertan la curiosidad científica y las ganas de seguir el ejemplo. Muchas veces hemos imaginado cómo ascender al espacio, aprovechando propulsores o fuentes energéticas de las más diversas índoles, pero este caso en particular se convirtió en noticia alrededor del mundo, y bien vale la pena darle una mirada.

La foto que ven es tomada del portal www.universetoday.com, gracias a una gentil referencia de nuestro amigo Jorge Iván Zuluaga y, claro, de la versión en español del portal Engadget, cuya dirección me remitió mi hermano.

Y es que el asunto es bien simple: Dos adolescentes de 17 años de edad tuvieron la idea de hacer algo divertido, usando su tiempo libre y unos cuantos dólares canadienses que tenían a mano. Con ingenio, recursividad y creatividad, el experimento resultó más atractivo de lo que ellos mismos se imaginaban, cosa que detalla el video que pueden ver a continuación (hay dos videos, para que no se los pierdan): Continuar leyendo

El Shuttle inspira a Volkswagen

Hola Galileanos!!

Luego de un receso más largo de lo deseado, regresamos al Blog y a comentar las cosas que más me gustan con todos ustedes. La ciencia, la tecnología y el cielo son mi pasión más profunda, y en ellas encuentro descanso, relax, inspiración y nuevos amigos, en un universo tan pequeño que cada vez me sorprende más.

Justamente aquí les anexo una demostración de lo pequeña que es la Tierra: Además de la astronomía, soy un total apasionado de los Volkswagen antiguos, con participaciones en desfiles, eventos, juzgamientos y demás actividades relacionadas con esta fiebre de varios años atrás. Con motivo del próximo lanzamiento del nuevo modelo del New Beetle, es decir, la reencarnación del viejo Escarabajo, modelo 2012, los publicistas de alguna agencia mexicana desarrollaron esta idea, que tristemente nos recuerda que el verdadero Shuttle ya no volará más.

¿Creativo? ¿Nostálgico? ¿Apropiado? Yo no lo juzgo, pero sí que me llamó la atención.

Regresemos, entonces, a la fiesta del cielo y de la astronomía con esta foto, que cuando menos nos permitirá tener un nuevo tema de conversación.

Saludos a todos!!

Publicidad de Volkswagen de México, anunciando el próximo lanzamiento de su modelo New Beetle 2013

Dejen a Ofiuco en paz!!

La constelación de Ofiuco, y su posición en el cielo
Imagen tomada de la web española Astrocantabria,
en su artículo Historia de las Constelaciones.

Hola Galileanos!!

2011 comenzó con muchas actividades, y también con una historia que no tiene patas ni cabeza. La constelación de Ofiuco resultó involucrada en un enredo tan absurdo, y a la vez tan lucrativo, que cientos de personas en el mundo se comieron el cuento de que un nuevo signo zodiacal había sido descubierto. Para entender la cosa, resulta que el 13 de diciembre de 2010 el diario The Star Tribune, de la ciudad de Minesotta, publicó una historia curiosa y algo llamativa, y que causó sensación mundial.

Alguien comprendió mal (o entendió lo que quiso) lo expuesto por el profesor Parke Kunkle, y regó el cuento de que un nuevo signo zodiacal había sido descubierto. Semejante tontería no habría pasado a mayores si no fuera porque, de inmediato, esta persona y sus amigos regaron el cuento por medio de las redes sociales, despertando una fiera salvaje y siempre indómita: la insensatez.

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Colonizamos el espacio o desaparecemos, dice Stephen Hawking

Stephen Hawking
Foto: Archivo EL TIEMPO

Hola Galileanos!!

El siempre activo y controversial Stephen Hawking, físico de alto reconocimiento mundial, afirmó en una entrevista para la Agencia EFE (publicada hoy por el diario El Tiempo) que la humanidad debe colonizar el espacio o limitarse a desaparecer. Sus declaraciones, que siempre resultan atractivas, quedan como base para muchas discusiones futuras, con las cuales la ciencia tendrá infinitos retos y, claro, la ciencia ficción obtendrá muchos más argumentos para sus libros y películas.

Para leer el texto completo de la entrevista, por favor click aquí.

La luna llena, fotos del 27 de febrero desde Aves María

Hola Galileanos!!

Como estaba prometido, aquí van algunas fotos de la luna llena que tuvimos sobre nuestras cabezas el 27 de febrero pasado, en la observación que hicimos desde el Centro Comercial Aves María, en Sabaneta. Lo mejor de estas fotos es que fueron tomadas con una cámara Sony bastante común, como las que cualquiera de nosotros puede tener en su casa.

Las imágenes pertenecen a los amigos Felipe y Adriana, y fueron enviadas por Jonathan Ospina, fotógrafo profesional y gran amigo del Blog y de la astronomía, quien seguramente les dio su toque secreto para dejarlas impecables, sin ruido luminoso y con la mejor definición.

El mapa del cielo

Hola Galileanos!!

Aprovechando el invierno que nos impide alzar la mirada al cielo en las noches estrelladas detrás de las nubes inmensas, bueno resulta que sigamos acogiendo temas relacionados con los instrumentos que podemos utilizar o tener a mano para un buen ejercicio de observación astronómica.

La Carta Celeste es uno de los imprescindibles, pues cumple una función crítica y necesaria: darnos una ubicación aproximada y confiable de los principales objetos visibles en una noche dedicada a la observación.
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