Fueron las quejas de vecinos las que dejaron ver que en la casa Benjamin, en El Laguito, exclusivo sector de Cartagena, se organizaban fiestas con excesos y bacanales de tipo sexual, en los cuales las trabajadoras sexuales y las drogas, presuntamente, no faltaban.
La casa estaba al cuidado de varios israelíes, que fueron el blanco de las investigaciones que se vinieron después. El fiscal delegado Mario Gómez señaló que por más de seis meses se les hizo seguimiento. Y fue entonces cuando descubrieron que dos israelíes que estaban en este lugar integrarían una red dedicada a ofrecer servicios sexuales a hombres provenientes de Israel, y sobre todo a militares retirados de ese país. A esa red la denominaron ‘VIP’, pues no cualquiera podía tener...