Del otro lado del río Táchira dos docenas de militares venezolanos —armados con fusiles— bloquearon la trocha que durante dos días utilizaron los colombianos para traer al hombro, literalmente, sus casas. La escena le dio la vuelta al mundo. Ayer en la mañana, la imagen fue distinta: la guardia en posición de defensa, bloqueó el regreso. Lea aquí: Sin soluciones a crisis en la frontera finalizó reunión entre cancilleres
De este lado, el Ejército de Colombia —sin armas, en una labor humanitaria— acompañó la espera de aquellos que tenían la esperanza de cruzar y con comida y agua hizo que esa larga espera — a 40 grados centígrados— fuera más llevadera. Solo hasta el mediodía, la Guardia dio una pequeña tregua para trastear las últimas neveras,...