Hace unos días, Carlos Andrés Gómez, un artista plástico que se establece en el andén de Bellas Artes a pintar retratos con óleos o carboncillos, con formación en un instituto similar a este en Cali, al indagarle si los alumnos de esa institución se acercaban a preguntarle por asuntos técnicos del manejo de pigmentos o de telas, respondió que se acercaban a verlo pintar, sí, pero no a indagarle por nada de eso porque estas técnicas tradicionales: pintura al óleo, acuarela; escultura en piedra o barro; dibujos con carboncillos; grabado; talla, pertenecían a la historia del arte. En muchas facultades no enseñan estos temas —dijo— o, si lo hacen, no tienen el énfasis que tenían cuando él era estudiante de artes.