Esta vez no fue producto de los atentados de la guerrilla del Eln a la infraestructura del país. Se trató del derrame de más de 23.440 barriles acumulados de fluidos, iniciado hace dos semanas y que ha generado una emergencia en Santander con pérdidas irremediables para el medio ambiente.
Que aún no se tenga una explicación clara de por qué ocurrió este incidente y no haya sido controlado en su totalidad por Ecopetrol, permite la reflexión, según varios expertos consultados, de qué tan preparado está el país para enfrentar un incidente petrolero de tal magnitud.
Según Juan Pablo Vallejo, docente de la U. Externado y Máster en Administración Ambiental de la U. de Yale (EE.UU.), esta emergencia demostró que hay debilidad en cuantos a aspectos...