“Tenemos elementos indicativos de un yacimiento arqueológico en el fondo del mar. Vimos cañones de bronce, no de hierro, ¡de bronce! No queda ninguna duda: es el Galeón San José”, pues era el único que los poseía. (Lea también: Cinco tesoros hundidos en el Caribe)
Con estas palabras, el director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, Ernesto Montenegro, resolvía un enigma latente en la historia de Colombia y del hemisferio occidental: el descubrimiento del Galeón San José, hundido en 1708 cerca de las Islas del Rosario por los piratas ingleses, cuando llevaba rumbo a España uno de los tesoros más grandes del saqueo en el nuevo reino. Su valor se ha calculado en más de 10.000 millones de dólares.