Después de que se cumpliera el plazo que le otorgó la Corte Constitucional al Gobierno para que solucionara los problemas del hospital San Francisco de Asís, ubicado en Quibdó, la Superintendencia Nacional de Salud anunció la liquidación del centro médico y ratificó a Omar Niño Carreño como agente liquidador.
Como la Corte no aceptó la prórroga de cuatro meses que solicitó la Superintendencia para continuar con la administración del hospital, la opción para sanearlo financieramente es la liquidación. Actualmente, los pasivos del centro asistencial están por el orden de 37 mil millones de pesos. Según la entidad, la operación de la institución estará a cargo del Hospital Ismael Roldán Valencia, también ubicado en Quibdó.