Los monseñores Alirio López y Pedro delgado rechazan el traslado de Jesús Santrich, exguerrillero de las Farc, de la cárcel a una sede eclesiástica, por su delicada condición de salud. En cambio monseñor Hugo Alberto Torres, de Apartadó, dice que es un asunto de caridad.
Jesús Santrich, detenido, acusado por narcotráfico, adelanta una huelga de hambre para protestar contra lo que considera una captura injusta. Partiocipó en los diálogos entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc y en la inscripción de esta como movimiento político. Foto Colprensa
Las opiniones en el interior de la Iglesia Católica colombiana están divididas por cuenta del traslado del exguerrillero de las Farc Jesús Santrich, acusado de narcotráfico por Estados Unidos, a una casa del episcopado por “razones humanitarias” debido a que lleva más de un mes en huelga de hambre.
“Sí, la vida es sagrada, pero me aparto de la decisión de la Conferencia Episcopal de permitir que Santrich haya salido de la cárcel a la Fundación de la Pastoral Penitenciaria. Él debe ser extraditado. Son muchos los crímenes que lleva en su conciencia”, manifestó contundentemente al Canal RCN el presidente del Tribunal Eclesiástico de Bogotá, monseñor Alirio López.
Indignado, el sacerdote dijo a periodistas que recuerda “el rostro de aquel niño...