El aumento de los cultivos de uso ilícito en Colombia, registrado por la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito, UNODC, es un asunto que ha ido en crecimiento en los últimos tres años: en 2014 las áreas cultivadas eran de 69.000 hectáreas, en 2015 ascendió a 96.084 y en el 2016 subió a 146.139.
El incremento de un 52 % de las plantaciones de hoja de coca se debe a tres factores: un plan de sustitución que brinda beneficios a los campesinos que erradiquen los cultivos, la eliminación de la fumigación con glifosato y la llegada de actores ilegales que con precios altos por el valor del dólar, ofrecen una mejor rentabilidad en el negocio ilegal.
En el informe del 2017, UNODC lo deja claro al afirmar que las expectativas generadas...