El nuevo acuerdo entre el Gobierno y las Farc conocido el pasado jueves y que parece romper uno de los últimos escollos para la firma del cese definitivo de la guerra, no cambiará en nada la promesa de Juan Manuel Santos y de Humberto de la Calle de que será el pueblo colombiano, a través de las urnas, el que dé la aprobación final a toda la negociación.
Así lo hicieron saber fuentes del alto Gobierno consultadas después de la declaración hecha por Humberto de la Calle en la capital cubana. Se trata, según esas fuentes, de un compromiso de honor y de un mecanismo que resultará trascendental para la aplicación efectiva de los acuerdos de paz.
Aunque la mesa de La Habana todavía no llega a un arreglo definitivo sobre la forma de esa consulta popular...