A sus 26 años, Esneider de Jesús Caro confiesa que su escuela fue el conflicto armado. En vez de leer un libro, aprendió a disparar un fusil, las clases que recibió fueron de táctica y disciplina militar, no de matemáticas, sociales o ciencias. Sin embargo su sueño de convertirse en un químico nunca se esfumó, y por eso, una vez dejó las armas con el resto de sus compañeros se dedicó a estudiar y ahora hace parte de un grupo de 33 excombatientes que se graduaron como bachilleres en los diferentes municipios donde están los Espacios Territoriales de Capacitación y Reintegración ETCR en Antioquia.
“Como excombatiente es muy importante graduarme en esta etapa del posconflicto, porque durante todos los años que estuve en guerra no tuve la oportunidad...