Se siguen sintiendo los dueños del mundo, se pasean por los centros financieros del país y asisten a clubes prestigiosos. Los narcos de hoy no se hacen notar con lujos como ocurría antes, así tienen la garantía de no ser excluidos por la alta sociedad y se camuflan en trabajos respetables, incluso tienen empresas legales rentables en Medellín, Cali o Bogotá, nadie sabe, ni quiere saber de sus acciones ilegales.
Así lo perfila el primer informe del Observatorio Colombiano del Crimen Organizado, conformado por Insight Crime y la Universidad del Rosario, titulado “La nueva generación de narcotraficantes colombianos post-Farc: los invisibles”. Este análisis, elaborado con información recopilada en 2017, da cuenta de que los nuevos dueños del negocio...