La paz cabe en una hoja de papel. Se llama ‘Acta de Compromiso Reincorporación Política Social y Económica’. Manuel Alonso la recibió el pasado lunes, y con satisfecha sonrisa explica que, en adelante, cuando vaya al banco y le digan que no puede hacer una transacción porque su cédula está ‘untada’, simplemente sacará el documento de su bolsillo “y verán que ahora somos civiles”.
Es la traducción a la vida cotidiana de lo que se lee en la hoja: “Respecto a aquellas personas que pertenezcan a organizaciones rebeldes que hayan firmado un acuerdo de paz con el Gobierno a efectos de reincorporación, quedarán en efecto suspensivo las condenas derivadas de delitos de competencia del Tribunal para la Paz impuestas por la justicia ordinaria o disciplinaria,...