Acudir a las firmas para buscar un aval presidencial es el camino más expedito para convertirse en precandidato, pero también la vía más insegura para llegar a ser candidato. Esto significa que el propio mecanismo hará el primer filtro y de los 27 por grupos significativos, pocos sobrevivirán. Otros dos ya tienen aval y once lo buscan en sus partidos políticos.
La Registraduría, que en cuatro meses exactos abrirá inscripción de candidatos, hará un estricto proceso de revisión y sistematización de las firmas y anulará registros duplicados, folios y renglones fotocopiados, datos ilegibles, nombres que no correspondan o que no se encuentren en el censo electoral.
El último caso de recolección de apoyos ciudadanos fue para la consulta anticorrupción....