Varias conductas corruptas comunes en época electoral —como la compra de votos y la violación a los topes—que si acaso hay suerte se quedan solo en sanciones administrativas, o máximo producen pérdida de investidura, generarían castigos punitivos; si el Congreso le da vía libre al proyecto que radicó la Fiscalía.
La iniciativa se irradia hacia todo el entramado de la administración pública y de justicia, y a la contratación estatal. Pero también le dedica un aparte a las campañas políticas, en vista de la relación entre el financiamiento de candidatos y la corrupción.
EL COLOMBIANO le preguntó a académicos y exfuncionarios sobre si las cuatro propuestas de la Fiscalía para este sector le “torcerán el pescuezo a la corrupción”, como lo prometió...