Un auditorio separado por dos públicos, los de traje y los informales, representaban la comunidad médica que el viernes pasado escuchó atenta al virólogo alemán Harald zur Hausen, premio Nobel de Medicina del año 2008.
La atención no podía ser menor. El Nobel descubrió que el cáncer de cuello de útero estaba relacionado en un 100 % con el virus del papiloma humano (VPH) y su investigación permitió el desarrollo de una vacuna preventiva frente a la infección por VPH.
En el país, el cáncer de cérvix o de cuello uterino es la segunda causa de muerte de mujeres entre los 35 y los 45 años. Hausen resaltó durante su exposición que la única cura contra este cáncer en la actualidad es su prevención.
Según las cifras del Nobel, “250.000 mujeres mueren...