El “take tarake take” en una finca de Pereira se salió de control: las autoridades encontraron a siete jóvenes tan fuera de sí -se arrancaban el pelo y las uñas, se daban golpes contra las paredes, algunos tenían convulsiones- que creyeron que eran zombis o víctimas de alguna posesión demoníaca y los trasladaron de inmediato al hospital.
Pocas horas después, los audios de testigos y amigos empezaron a circular por Whatsapp: todos coinciden en que los asistentes a la fiesta estaban locos e incontrolables, pero nadie sabe a ciencia cierta cuál fue la sustancia que consumieron. Algunos dicen que fue tucibí (2CB) en el Gatorade, otros aseguran que alguien puso LSD en la máquina de humo, otros más hablan de flakka o de krokodil o de una tal “droga...