Hay quienes van con el dicho aquel de que “al que madruga Dios le ayuda”, y se levantan con los pájaros. Esos, según la literatura científica, son parte del 10 por ciento de la población.
Otros aseguran que solo en las horas de la noche sus ideas fluyen y es el tiempo en el que se sienten más productivos. Estos hacen parte del 20 por ciento de los habitantes del planeta. El resto cae en un punto intermedio.
Si usted es de los que hace parte de este último grupo conocidos como lechuzas y tiende a quedarse despierto hasta altas horas de la noche o incluso la madrugada, podría estar en riesgo de morir más rápido, según un estudio de Northwestern Medicine y la Universidad de Surrey en el Reino Unido.