Estudiantes de décimo grado de un colegio del barrio Enciso decidieron colgar de la pared sus sueños, lo que quieren ser y alcanzar en su vida. A esto le llamaron Sueños frustrados.
A distintas alturas cada muñeco escala una cuerda. Arriba, una mano con tijeras amenaza con cortarlas. La indumentaria de estos pequeños títeres representan los sueños de cada estudiante. En el piso de la instalación se desparraman las cuerdas y muñecos caídos. Algunos de ellos tienen partes de sus cuerpos fundidos en la baldosa, en alusión al olvido.
Hace 10 años llegó el profesor Harry López Cadena, artista plástico y docente, comenzó su trabajo de formación ciudadana a través del arte en la Institución Educativa Luis Carlos Galán Sarmiento. Le impresionó el ambiente...