Yoga para formar niños y alejarlos de la violencia
El español Alberto Molina desea formar pequeños en esta disciplina y expandir su pedagogía por todo el país.
Alberto desea expandir su enseñanza del yoga a otros lugares. En la imagen se encuentran durante una clase en la Fundación Poder Joven ubicada en Manrique.
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edwin bustamante
Hace tres años atrás el español Alberto Molina trabajaba como ejecutivo en una multinacional. Un día, como llamándolo con la mente, llegó el yoga a su vida. Dice que apareció cuando más lo necesitaba.
Inició su práctica y conocimiento, le cambió la vida y decidió renunciar a su empleo para viajar por el mundo y aprender de esta disciplina milenaria que lo trajo a Colombia y que ahora enseña a los niños del país.
“Estando en Colombia, más exactamente en Sucre, una amiga me invitó a dar una clase de yoga a los pequeños que visitan la Biblioteca María Mulata en el sector de Rincón del Mar. Y desde la primera vez que lo hice quedé enamorado de los pequeños y su disposición para aprender yoga. Ahí empezó todo”, explica el maestro Alberto.