Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
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La travesía del alma es un concierto que propone conectarse con el mundo interior.
El alma en una travesía que pasa por cuarenta minutos de música. Cinco instrumentos en escena, teclado, guitarra, batería, percusión y la voz afro del pacífico de Tanya Makú, y dos instrumentos más, virtuales, en dos pantallas: el didgeridoo, uno australiano que sale de los árboles de eucalipto – explica Sergio Giraldo, el compositor–, y una marimba de chonta, muy colombiana.
También hay diez minutos sin bombillos prendidos, en un mundo oscuro, para que el alma se conecte con las sombras. Porque Sergio quería contar historias que ha tenido con la vida en la música, para decir que aunque haya pensamientos diferentes, ideas distintas, y si bien no parezcamos iguales, dice él, tenemos el mismo origen. En el interior somos los mismos. En esencia.
La travesía del alma es un concierto para conectarse consigo mismo. Sergio dice que cada quién sentirá lo que quiera, pero su intención es dejar las diferencias, de raza, de edad, de pensamiento, para dejar que la música conecte.
Las melodías, explica,...