La Monalisa es tan pequeña que sorprende a esos que se paran frente a ella en el Museo del Louvre en París. Con apenas 77 x 53 centímetros, la dama de la sonrisa enigmática luce menos imponente que en las fotos de Internet. Eso si se logra estar lo suficientemente cerca para verla. La suelen rodear cientos de turistas tratando de hacer un hueco para quedar de frente y tomarse una selfie. Es la obra que más se quiere ver en el museo francés, que ahora tendrá una sede a muchos kilómetros, en Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos. Aunque por ahora la Monalisa se quedará en casa.
La apertura de sedes alternas a la de la capital francesa, de ese museo cuyos orígenes se hunden en el siglo XVIII, ha recibido por algunos detractores el singular...