Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
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Tango, bolero y música antigua tienen su lugar en este lugar que ya celebra 60 años.
La primera canción que sonó en el Salón Málaga fue Sueño y Dicha, de Briceño y Áñez. Sucedió el último sábado de septiembre de 1957, a las 10:00 de la mañana, cuando Gustavo Arteaga, su propietario, abrió las puertas de este negocio.
¿Por qué lo tienen tan claro? Porque Pedro León Patiño, el primer cliente del Málaga, es un sujeto memorioso. Estuvo allí ese día y lo dejó consignado en el cuaderno de comentarios de los visitantes.
En ese mensaje, que le tomó dos páginas, Patiño agrega que había conocido a Gustavo en julio de 1955, en el Café Cisneros que este tenía, y se hicieron amigos. Por ese tiempo, Arteaga le decía reiteradamente que quería conseguir un negocio en el Centro para escuchar una música antigua menos arrabalera que la que podía...