El español Alberto Contador afirmó ayer que tiene “un golpe considerable” tras la caída que sufrió sobre el kilómetro 80 de la primera etapa del Tour de Francia y reconoció que no es la mejor manera de empezar una carrera en la que es favorito.
“Tengo adolorida toda la parte derecha, está realmente tocada. Vamos a parar ahora un poco y a intentar valorar lo que hay. Posiblemente tenga que hacerme alguna placa”, comentó el ciclista del Tinkoff.
“No es la mejor manera de empezar. En teoría era un día tranquilo, pero se te complica. Es un golpe considerable”, aseguró el madrileño.
El ganador de las ediciones 2007 y 2009 sufrió la caída a la salida de una rotonda cerca del pueblo de Creances, cuando el viento amenazaba con la formación de abanicos y el nerviosismo se había apoderado del pelotón. “Me pusieron hielo, para evitar que se inflame más, tengo magullado todo, desde el tobillo hasta el hombro”.
Visiblemente afectado, Contador expresó que así es el ciclismo, “muchos meses de preparación y el primer día te caes”. Pero, envió un mensaje de optimismo al manifestar que no se retira y que “el Tour no se acaba aquí”.
“Tengo que aprovechar estas horas para recuperarme”, agregó el ciclista.
“El hombro cuando lo pongo en una posición me genera dudas. Vamos a ver. Creo que a medida que pasen las horas me dolerá más porque se enfría”, comentó.
Contador narró que la caída llegó en un momento de mucha tensión cuando “todo el mundo estaba luchando por estar adelante por el viento”.
El británico Mark Cavendish (Dimension Data) acudió a su mejor versión para convertirse en el primer líder del Tour, tras imponerse en un espectacular embalaje ante un lote en el que estaban todos los favoritos, incluido el español Contador.
Los cuatro colombianos que hacen parte de la caravana llegaron en el grupo y el primero fue Nairo Quintana, quien no se despegó de Christopher Froome. Luego apareció Sergio Luis Henao, más atrás Járlinson Pantano y más atrasado Winner Anacona.
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