Ni los más grandes artistas que se han presentado en Medellín han tenido la convocatoria que tuvo anoche el homenaje póstumo a la víctimas del siniestro aéreo y a sus familias. Desde muy temprano las personas se fueron acercando, vestidas de blanco y con ramos de flores y velas, al estadio Atanasio Girardot, escenario que quedó pequeño para albergar a tanta gente que quería expresar su sentimiento de pesar y solidaridad a las familias de los fallecidos.
Lea aquí: Los 71 rostros de la tragedia del Chapecoense
No importaba si era adentro o afuera del escenario deportivo. Eso no fue impedimento para que la gente, que llegó de todas partes del país, rindiera su homenaje y mostrara su acompañamiento.
En las afueras se armaron altares, montados con...