Sin duda, el 27 de junio quedará grabado en la historia de Islandia. La selección del país nórdico logró la hazaña: Clasificar a cuartos de final de la Eurocopa y no ante cualquier rival, lo logró enfrentando a Inglaterra, quien le dijo adiós al certamen continental tras caer 2 goles por 1 ante una selección cargada de fe y coraje, pero también en el buen juego.
(Lea aquí: Islandia hace historia y despide a Inglaterra de la Eurocopa)
Como si hubieran ganado un mundial, los jugadores celebraron en la cancha su paso a la siguiente ronda, donde se medirán con la dueña de casa, Francia.
En medio del festejo, los jugadores se acercaron a una de las tribunas para compartir con los hinchas y Aron Gunnarsson, capitán del cuadro islandés dirigió la particular celebración del ‘slow hand clap’, conocido como aplausos lentos, que fue repetido por los asistentes al estadio Allianz Riviera de Niza.
Regístrate al newsletter