El Independiente Medellín está de cumpleaños hoy, celebra 105 primaveras y quiénes mejor para hablar de su historia que los que formaron parte de ella.
El peruano Eduardo Malásquez es uno de los volantes más exquisitos que pasó por la institución y ahora se dedica al comentario deportivo. estuvo en Medellín en la época de los 80 y dejó para la historia, tal vez, el mejor gol que ha anotado el club escarlata hasta hoy, tanto que fue bautizado como la Malasqueña.
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Hablamos con él sobre esta fecha especial y su recuerdo con el Poderoso.
Usted está ligado a la historia del DIM...
“Que me hagan sentir parte de la historia del Medellín es especial, allá siempre nos trataron bien, tengo los mejores recuerdos. Hay que experimentarlo para poder sopesarlo y a mí me tocó. Lo único que tengo para la gente paisa es agradecimiento, especialmente con el hincha del Medellín. Ser parte de esta historia y poder contribuir a que ese legado se mantenga hace que uno se sienta especial”.
¿Qué le dicen los 105 años del club?
“Es el resultado de lo que significa este club, si ha logrado tener esta vigencia ha sido porque la afición es fiel, constante, tiene ese amor incondicional por sus colores, su camiseta, historia y equipo. No importa las circunstancias, el hincha del Medellín es hincha pase lo que pase. Eso lo ha hecho imperecedero, 105 años no se cumplen todos los días”.
¿A qué se dedica hoy?
“Tengo un contrato de exclusividad para analizar y comentar el torneo profesional peruano”.
¿Qué es lo que más extraña de Medellín?
“Estuve hace 5 años en el centenario, pero fue muy poco tiempo. Tengo un compromiso con mi esposa y con muchos amigos de Medellín de regresar por más tiempo. Me encanta lo que veo y leo desde acá. Ahora la tecnología te permite estar muy cerca de lo que quieres y yo quiero a esa ciudad, a su gente y todos los días me comunico con amigos que me tienen al tanto de todo lo que pasa en Medellín. Además de saber cómo va el club, de lo bien que está en el torneo. La ciudad sigue para adelante, es modelo y me gustaría recorrer nuevamente sus calles. Me acuerdo del hotel Metropol, donde concentrábamos. Me encantaba caminar por la calle Colombia y esas son cosas que solo una ciudad en la que te sientes bien te permite. Sería lindo volver”.
¿Todavía recuerda la Malasqueña?
“Claro, en el fútbol uno va resolviendo en la medida que se presentan los obstáculos y en esa jugada pisé el área, superé al portero, y felizmente resolví. A manera que me sacaba a los rivales de encima no pensaba nada. Lo único que quería ver era un espacio para meter la pelota, pero de la tribuna se ve distinto, del banco de suplentes también y en la cancha es otra cosa. Recién caigo en cuenta lo que significó ese gol, porque en ese partido venía de perder un penalti y tenía una carga emotiva muy grande”.
¿Guarda las narraciones de aquel gol?
“Hay dos repeticiones que tengo guardadas en VHS (risas) para que se den cuenta de lo antiguo que fue. Las dos narraciones son muy buenas, una decía: ‘¡Malásquez! ¡Malásquez! ¡Malásquez!, ¡métalo!’. Y la otra, que me encanta escucharla, dice: ‘¡Mi mamá no me lo va a creer, se lo voy a contar, pero no me lo va a creer!’. Después hubo muchas anécdotas de las que me enteré, como aquella del narrador cuya mamá había fallecido hacía poco y él no quería ir al partido; terminó yendo y se encontró con el gol, cosas emotivas, difíciles de explicar y olvidar”.
¿Le gustaría algún día volver a estar ligado al Independiente Medellín?
“Soy director técnico titulado y lo digo con mucho orgullo, porque me puse a estudiar ya cuando mis hijos tenían 7 y 8 añitos. Siempre les exigí a ellos ser buenos estudiantes y traer buenas notas, así que les pude mostrar, con hechos, que cuando uno quiere conseguir las cosas lo puede hacer. Terminé mi carrera de director técnico y Gerencia. También alcancé a hacer un par de semestres de Ciencias de la Comunicación”.
¿Ya ejerció como técnico?
“Dirigí tres equipos profesionales en Perú, pero con todos terminé peleado porque pienso que hay que ser profesional y se dieron una serie de circunstancias que no lo permitían. Entonces no se presentaron las condiciones para hacer un buen trabajo y me prometí no volver a dirigir, pero la vida da muchas vueltas”.
¿Y si algún día le ofrecen la dirección técnica del DIM, aceptaría?
“Nadie es dueño del futuro y sabe lo que pueda venir. No creo que haya nadie que haya pasado por el Medellín, vivir, gozar y disfrutar el cariño de los hinchas y no quiera dirigirlo. En estos momentos no pasa por mi cabeza, pero no le cierro las puertas a nada, siempre hay temas para conversar y cuando hay cariño de por medio hay predisposición para hacer las cosas”.
Polaco Escobar: “una conexión de por vida”
“Me adhiero a todas las voces de excompañeros y personajes que hoy felicitan al Medellín en este especial cumpleaños. Somos muchos los que hemos pasado por esa institución durante tantos años, y gracias a Dios pudimos tener ese honor, lo digo orgulloso de corazón.
Formar parte de la historia del Independiente Medellín, como profesional activo, es algo invaluable. Quise dejar huella como persona y también en lo deportivo.
Así que felicitaciones por ser uno de los clubes más grandes de Colombia, un decano que le ha arrebatado sonrisas, lágrimas, gritos e innumerables festejos a una hinchada que siempre sorprende por su pasión. Es un placer inmenso formar parte de una familia tan especial y que seguiremos amando, cada vez más con el paso de los años. Así como nosotros intentamos dejar huella en ella, indudablemente Medellín dejó huella en todos los que hemos pasado por este equipo. Es un elenco con una mística única, porque puede que no sea el de más títulos, pero a Medellín lo hacen grande las personas que están o han estado vinculadas al club. Solo los que hemos pasado por esta amada y querida institución sabemos lo que se siente en el corazón, la conexión que queda de por vida. Es algo inexplicable, pero es esa energía la que siempre tendrá al Poderoso como un gigante de nuestro fútbol. No todo en la vida es ganar, también vale aprender y Medellín nos dejó muchas enseñanzas. Ojalá tenga mucha suerte en estas finales y que sea un cumpleaños redondo para que el hincha festeje esa séptima estrella. Desde donde estemos, todos los que hacemos parte de esta historia nos mantenemos pendientes del equipo, en los buenos momentos, pero también en los difíciles”.
Óscar Pareja: “mi alma pertenece al Dim”
“Desde Dallas les mando un abrazo muy grande y poderoso a toda la institución, a la hinchada, los directivos y a los jugadores. A todos los involucrados en estos 105 años muchas felicitaciones. Vamos con todo en estas finales. Los que hemos pasado por este equipo tenemos un sentido de pertenencia muy grande por la institución, especialmente la camada de los 80 y 90. Debuté en 1987 en el Atanasio Girardot frente a Millonarios. Desde ahí empecé una historia maravillosa al lado de un grupo de excelentes jugadores. Recuerdo mucho a la hinchada porque en esos primeros años, de los 90, hubo mucha conexión con el jugador y una devoción particular con el compromiso de ganar. En ese equipo estábamos Pelusa Pérez, Henry Zambrano, Carlos Castro, Darío Sierra, el Gamo Estrada y muchos más, quienes estuvimos casi una década entera con el Medellín. Recuerdo mucho a directivos y aficionados, además de las salidas nuestras del camerino a la cancha. Era un sentimiento muy diferente al que pude haber sentido en cualquier otro club. Una comunión increíble con la hinchada, eso era lo más lindo que experimentábamos como jugadores. No se trataba de dinero ni fama, y a veces ni los resultados. Era la familia que habíamos conformado. Para mí siempre será un honor y un orgullo el haber vestido esos colores. Es el equipo de mi alma y lo será siempre. Les agradezco a la institución y a los hinchas todo lo que me han dado porque allí formé mis raíces, por esos este y todos los demás cumpleaños deben ser festejados. Mi alma pertenece al DIM. En lo deportivo pude jugar y dirigir en varios equipos, pero el Medellín tendrá un significado único e inigualable”.
Castro: “que venga el título”
“Nunca se me olvida el año 1987 cuando debuté en el fútbol profesional. Pero más que todo porque lo hice muy joven, apenas tenía 17 años y estaba con la Selección Antioquia. Me dio la oportunidad Hermán Cuca Aceros de jugar ante Santa Fe en Bogotá. Desde ese compromiso me quedé 10 años como titular. Tampoco olvido el 91 y el 95, años en los que comandaba la tabla de goleadores y, por lesiones, perdí la oportunidad de ser el Botín de Oro. Una por fisura del peroné y la otra por un desgarro. En estos momentos de celebración le deseo al DIM lo mejor, que obtenga muchos campeonatos y ojalá los 105 años sean con título”.
DIM me internacionalizó: Mao
“Quiero felicitar al club por sus 105 años de existencia, a todos aquellos que han pertenecido y pertenecen a este equipo. Quiero expresarles todo el sentimiento de gratitud, admiración y felicitación a cada uno de ellos por haber aportado su granito de arena a esta linda institución. Para mí fue y será mi casa. Es el equipo que me dio la oportunidad de darme a conocer internacionalmente y con el que celebré dos títulos maravillosos, creo que esos dos campeonatos son los que más he querido y valorado dentro de mi carrera deportiva. Así que me siento afortunado de formar parte de esta gran historia, por eso es un día muy especial para mí”.
Víctor Luna: inolvidable lo del título en 2002
“Desde luego que lo que más recuerdo es el título del 2002, porque después de 45 años la afición roja volvía a celebrar. Pero ante todo, inolvidable ese grupo humano que se tuvo, jugadores con un gran don de personas, excelentes.
Fue una temporada que mostró grandes futbolistas, muy especiales como Luis Amaranto Perea, John Javier Restrepo, la llegada de un gran arquero como David González, quien todavía se mantiene; Roberto Carlos Cortés y el mismo Jaime Castrillón. Fue un equipo muy completo en todas sus líneas, que se recuerda por haberle regresado la alegría a los hinchas rojos.
Fue una época hermosa que vivirá para siempre en mi recuerdo.
Ahora que se están celebrando los 105 años y que están haciendo las cosas bien, lo importante es pensar en seguir creciendo, es una buena época para el Rojo y con muy buenas señales.
Como en cualquier empresa la idea es que se siga construyendo con acierto y con amor, ahí es cuando aparece el factor preponderante, que se haga con amor.
El fútbol pasa por ser atrevido, por progresar, por estar al tanto de la nuevas innovaciones y ahora que están de cumpleaños, esa debe ser la meta, el gran objetivo.
El equipo debe construir su propia historia, que ya tiene, pero le faltan todavía otras cosas que de seguro le van a llegar si sigue por el camino correcto.
Ahora gozan la oportunidad de haber dado el paso para el cual se lucha, clasificarse entre los ocho. Pero todavía no se ha ganado nada, porque el objetivo debe ser el título. Pienso que hay un buen grupo y que sería una gran manera de festejar los 105 años. Nada mejor”.