Cuando la extenista Catalina Castaño empezó a dirigir la Selección Colombia de tenis de campo femenina, llamó la atención la convocatoria de una niña con tan solo 14 años y un mes de nacida.
Se trataba de María Camila Osorio, del registro de la Liga de Norte de Santander, quien se convirtió en la criolla más joven en ser llamada al equipo nacional para una Copa Federación.
Castaño decía en ese entonces que había que apostarle al relevo generacional para que los frutos no se tardaran en llegar.
Un año después, María Camila sorprende con su nivel. En los Juegos Suramericanos de la Juventud en Chile avanza con paso firme en sus respectivas modalidades.
“Voy a Chile pensando en podio, mi deseo es regalarle la mayor cantidad de medallas posibles a Colombia”, había expresado antes de su viaje.
Ayer aseguró su segunda final, ya que el lunes se había clasificado a la última instancia en dobles femenino al lado de Laura Rico; y este martes hizo lo propio en dobles mixtos, con Nicolás Mejía.
Además, en la modalidad de sencillos, ya está en semifinales, luego de superar a la argentina Andrea Farulla por parciales de 6-3 y 6-2. Su siguiente rival es la brasileña Marina De Figueiredo.
“Viene una gran camada de tenistas nacionales. Tenemos un gran futuro. Osorio es uno de esos prospectos”, indicó el orientador paisa Jaime Restrepo.
Además de María Camila, sus compañeros Mejía y Rico están en semifinales de individuales. El primero derrotó al gaucho Tomás Descarrega 6-1 y 6-4; la segunda doblegó 6-1 y 6-2 a la brasileña Nalanda Teixeira. Los tenistas van por buen camino.
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