La llegada a Colombia del máximo jerarca de la Iglesia Católica ha jugado un rol en las conversaciones de paz con las guerrillas y en los mensajes de reconciliación entre las víctimas del conflicto armado.
Ese viernes, 30 de septiembre de 2016, para ser exactos, el Papa Francisco sorprendió a Colombia con un juramento: “Yo prometo que cuando este acuerdo sea blindado por el plebiscito y tenga el reconocimiento internacional, yo iré a Colombia para enseñar la paz”.
Era un día convulsionado. Indígenas peruanos quemaron viva a una mujer de 73 años. Donald Trump, en el fragor de la campaña electoral por la presidencia de EE. UU., buscaba atacar a su contrincante Hillary Clinton con escándalos amorosos de su esposo Bill Clinton. Francia bombardeaba posiciones del Estado Islámico en Mosul, Irak. En Colombia, el domingo siguiente, sus habitantes acudirían a las urnas para decirle “Sí” o “No” a un Acuerdo de paz que polarizó al país.