HISTÓRICO
A Aldo Bobadilla sí que le duele el Medellín
  • Aldo Bobadilla, hoy técnico, se mantiene en el corazón de la hinchada del Medellín. FOTO MANUEL SALDARRIAGA
    Aldo Bobadilla, hoy técnico, se mantiene en el corazón de la hinchada del Medellín. FOTO MANUEL SALDARRIAGA
Por JAIME HERRERA CORREA | Publicado el 22 de junio de 2013

Grandeses arqueros. Esa ha sido la constante del DIM desde antes de llegar al profesionalismo.

Gabriel Mejía, Efraín Caimán Sánchez , el Gordo Osvaldo Ayala, tres de la época inicial del Medellín en el rentado colombiano.

De esa dimensión era el paraguayo Aldo Bobadilla, un hombre serio, que hablaba sólo cuando necesitaba, inspiraba respeto, sabía ganar, ejercía liderazgo y hasta guió la campaña del equipo antioqueño hacia la conquista de la quinta estrella.

Llegó maduro como los jugadores insignias del plantel. Contaba 31 años cuando se vistió de rojo y entre sus antecedentes tenía a favor dos títulos internacionales con el Boca Juniors de Argentina.

Su fuerte carácter le dejó una imagen de hombre agrio pero, al interior del grupo, era el primero en dar ejemplo, sabía diferenciar a la perfección el bien del mal y con su elevado nivel en el Independiente Medellín se ganó la capitanía, entre mediados de 2007 y 2010, año en el que partió. Disputó dos finales en Colombia: la de 2008-2 que perdió ante América y la ganada en 2009-2 frente al Huila liderando un grupo que aparece entre los mejores del centenario escarlata.

Mientras estuvo Aldo en el arco, el DIM gozó de tranquilidad, ya que era difícil hacerle un gol por arriba con sus 1,92 metros de estatura, inspiraba respeto con su amplio recorrido y en los momentos críticos que vivió el club siempre terminaba en figura.

Es cierto que Bréiner Castillo y Leandro Castellanos hicieron que la afición sintiera poco su ausencia; sin embargo, Bobadilla quedará en la historia como uno de los mejores cancerberos que tuvo el Medellín, en el que los dirigentes de la época querían que se quedara dirigiendo las divisiones menores para que después alcanzara su sueño personal: dirigir al Medellín.

Mientras ese momento llega, Aldo inicia su carrera de técnico en el San Lorenzo de la Primera B en Paraguay en el que dirige a su excompañero del arco rojo Bryan López y al también colombiano Ricardo Mina. Desde allí le contó a El Colombiano el amor que mantiene por la casaca roja y lo que sufre para que el elenco antioqueño celebre a lo grande sus 100 años de vida y vuelva a los primeros lugares del campeonato nacional.

¿Cómo lo marcó el DIM en su paso por Colombia?
"Me marcó con uno de los mejores momentos como futbolista. Una de las cosas más hermosas que he vivido fue jugar en el Medellín. Todos los recuerdos son gratos".

¿Qué fue lo mejor durante su estadía aquí?
"El gran grupo de personas y jugadores con los que compartí en mi paso por el club; jugar en el DIM era compromiso para todos los que formábamos ese gran equipo. En la institución había responsabilidad y amor por la camiseta desde el instante en el que llegabas, al menos así lo sentí".

¿Qué fue lo más duro que vivió en el club?
"Cuando llegué en 2007 estaban mal y lejos de clasificar entre los ocho; me tocó jugar 8 partidos en los que casi conseguimos avanzar y de verdad que fue muy duro no ingresar a la gran fiesta".

¿Qué aprendió de los antioqueños?
"Mire yo soy un paisa más. La calidez de las personas, su cordialidad y el apoyo incondicional. Esa linda tierra que tanto amo me dejó infinidad de cosas hermosas".

¿Cómo califica su paso por el Medellín? "Lo califico como uno de los mejores momentos de mi vida como jugador. Me sentí como en familia. Fue hermoso y siento orgullo de haber pasado por ese equipo con el que jugamos dos finales y logramos un título con un gran grupo en 2009".

¿Qué significa el Medellín para usted?
"Marcó mi vida de una manera extraordinaria. Le agradezco a Dios por haberme dejado compartir con ese grupo en el que disfruté y viví momentos inolvidables, entre ellos la quinta estrella".

¿Cómo se siente al saber que aún es ídolo?
"No sé si soy ídolo; lo que sí tengo claro es que los quiero mucho y llevo muy dentro de mi corazón. Sé que di lo mejor de mi y creo que la gente lo reconoce. Nada más".

¿De qué manera califica a la hinchada escarlata?
"Como la mejor de todas; se porta de manera sobresaliente con la institución en las buenas y en las malas".

¿Qué opinión tiene sobre los 100 años de este club?
"Es un acontecimiento muy grande cumplir 100 años de vida. Hay que disfrutar este centenario sanamente y con todas las de la ley entre hinchas, jugadores, directivos y todos los que queremos la institución".

¿Le gustaría volver al DIM ejerciendo otra faceta, quizás como técnico?
"Me encantaría siempre volver en otra función, porque el DIM hace parte de mi y yo hago parte del Medellín. Esperemos a ver qué pasa".

¿Cómo podría definir el fenómeno del Medellín?
"Son afortunados los que juegan en el DIM, fui un bendecido al salir campeón allí; es grandioso ser hincha del rojo. Y aunque es difícil explicar el sentimiento de vestir esta camiseta tan gloriosa sé que Dios bendecirá al plantel y a todos los que tuvieron y tienen que ver con sus 100 años. Les deseo un feliz centenario. Igual me siento parte de él y por eso soy feliz".