HISTÓRICO
Arquitectura debe ser vegetariana
  • Arquitectura debe ser vegetariana | Flexibilidad, luz, textura y seguridad, solo algunas bondades de las nuevas viviendas alternativas. FOTO CORTESÍA
    Arquitectura debe ser vegetariana | Flexibilidad, luz, textura y seguridad, solo algunas bondades de las nuevas viviendas alternativas. FOTO CORTESÍA
POR LILLIANA VÉLEZ DE RESTREPO | Publicado el 18 de agosto de 2013

"Yo no soy ecologista, el planeta no se va a acabar mañana, y el cambio climático no es culpa del hombre. Eso es un cuento de charlatanes. Los dinosaurios se acabaron y no fue el hombre. El planeta es un elemento vivo, el daño que hace el hombre no lo hace al planeta sino a sí mismo".

Así piensa Simón Vélez Jaramillo, el arquitecto manizalita que aunque no ha sido profeta en su tierra, tiene un nombre ganado en el ámbito internacional, donde se le reconoce y ha sido premiado por su invaluable aporte a la arquitectura sostenible, como lo confirman sus obras en China, Alemania, México, Brasil, Panamá, Francia, Italia, India y, por supuesto, Colombia.

Lleva más de 40 años trabajando con guadua, conocida como el acero vegetal, realizando viviendas, edificios, estructuras y puentes, estos últimos los que más le gusta hacer. Viaja de un lado a otro, inaugurando obras y exposiciones y dictando talleres y conferencias. Pero ahora quiere darle un vuelco a su vida.

"Ahora me quiero dedicar al tema de vivienda de interés social, pero a mi manera. Quiero demostrar que se pueden hacer viviendas buenas, bonitas y baratas. Estoy empeñado en eso", precisa.

Explica entonces que son estructuras mixtas de guadua laminada, -"son el futuro de la guadua"-, con concreto y acero, "una combinación de todas las fuerzas de lucha, como dirían los comunistas", anota el arquitecto.

Simón no se cansa de promover entre la gente que la arquitectura tiene que ser un poco más vegetariana, "porque se ha vuelto demasiado concretera, mineralista, y eso es un abuso innecesario. Es como ser cocinero. Cuando uno cocina no puede ser solo cocinero de espárragos o de arroz, hay que combinar proteína animal y vegetal, y harinas. En la arquitectura es lo mismo: hay que tener ingredientes minerales como el concreto y el acero, y vegetales como las maderas o la guadua".

Señala que no tiene nada en contra del concreto, pero que hace falta un mayor equilibrio. "Nos falta integrar la agricultura con la industria de la construcción, un renglón también muy importante en la economía".

Según explica el ingeniero José Oscar Jaramillo, de la Universidad Nacional, sede Manizales, la guadua es una de las 500 especies conocidas de las Bambuseas, que crecen en todos los continentes, excepto en Europa. El 90 por ciento de ellas se encuentran en Asia y América.

El género americano guadua comprende cerca de 20 especies. En Colombia existen las especies guadua angustifolia y guadua latifolia. De la primera, que es la de más usos, se conocen en el Antiguo Caldas las variedades: guadua macana, guadua cebolla y guadua rayada. La guadua macana es la más empleada en la construcción.

Simón Vélez creó su propio sistema para unir los palos de guadua sin necesidad de elementos artificiales. Esto hace que sus obras sean menos costosas, no produzcan desechos tóxicos y conserven las propiedades naturales. Además, afirma de manera enfática que no es cierto que sea una especie en vía de extinción y que, al contrario, se debe fomentar su siembra.

Él lo tiene claro. Y mientras insiste en la importancia de fomentar el renglón forestal en Colombia vuelve a mirar a su alrededor para admirar, una vez más, la belleza de las orquídeas y flores que engalanan el Orquideorama, donde estuvo como jurado en la edición 20 de Orquídeas, Pájaros y Flores.