HISTÓRICO
“CHANTAJE COMERCIAL” CONTRA LOS TRES CAÍNES
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    "CHANTAJE COMERCIAL" CONTRA LOS TRES CAÍNES |
Por ANA CRISTINA ARISTIZÁBAL URIBE | Publicado el 01 de abril de 2013

Julio Sánchez da a entender que es un "chantaje comercial" la unión de ciudadanos y anunciantes para retirar la pauta de Los tres caínes. Y Tulio Arbelález, presidente de Asomedios, asegura que "no es democracia" invitar a otros a unirse a la causa de quitar la pauta comercial de un programa. En la conversación sostenida el martes pasado en la radio, traslucen la inquietud que de ahí a la censura, hay un pequeñísimo paso.

A Arbeláez le parece muy grave que, cada vez que a alguien no le guste un programa, invite a otros a unirse a su causa para retirar la pauta, y en esa entrevista añade que esa actitud es "terrible para la libertad de expresión y la democracia". Dice que la intención de los anunciantes es la de "adueñarse de la moral del país (…), y crear un cartel que invite a no pautar".

Queda claro: el retiro de la pauta es presión efectiva.

¿Estamos ante un caso de censura? Los que trabajamos en los medios sabemos que la libertad de expresión es uno de los bienes más preciosos del ser humano; sin embargo, podemos preguntarnos: ¿Cuál libertad de expresión debe primar? ¿La que muestra un contenido mal-educativo, o la que pide que ese contenido no se muestre? ¿Y quién dice que es un contenido mal-educativo?: los expertos, y basta ver el video "Narconovelas" en youtube de la firma Etnológica, en donde niños hablan de sus ídolos de la televisión.

Cuando no hay criterios claros del productor porque no mide las consecuencias en el impacto sobre los menores que aún no tienen un juicio formado para ver contenidos tan complejos, la ciudadanía, haciendo uso de su libertad de expresión y aprovechando las redes sociales, empieza a ejercer control (no censura) sobre un contenido que, entiende, causará más daños que beneficios en la formación de las nuevas generaciones. No es un asunto de moralidad, es un asunto de educación.

La historia hay que conocerla, claro. Pero al "mostrar" ciertas historias, se genera en algunas mentes un efecto no adecuado; y más, cuando el malo es castigado en el capítulo 90, a las 11 p. m. después de exponer una imagen triunfante y llena de los mismos antivalores que nos están desmoronando socialmente.

Antes de poner esa millonada en una narcoserie, los productores podrían consultar a expertos sobre las consecuencias en la formación de los niños y jóvenes. Hablando en términos de ganancias, más "vale" contribuir a formar una mejor sociedad, que el dinero que genera la pauta en ese tipo de programas.