HISTÓRICO
Conmoción Interior
  • Andrés Felipe Arias | Andrés Felipe Arias
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Andrés Felipe Arias | Publicado el 20 de agosto de 2010

A finales de los años ochenta y principios de los noventa padecimos el flagelo del terrorismo mafioso en Medellín. ¿Cómo olvidar las bombas diarias, las masacres, los asesinatos de policías (a cambio de 2 ó 3 millones de pesos), los secuestros y ese sicariato criminal y arrogante que nos intimidaba a todos? Parecía el mundo al revés: los motociclistas no podían utilizar casco, nos daba terror estar al lado de una patrulla de policía y el toque de queda lo imponían los extraditables. ¿Las causas de esa pesadilla? Droga y mafia.

Muchos creímos que la pesadilla era cosa del pasado y que las únicas secuelas que habían quedado de ese doloroso episodio de nuestra historia eran ciertas desviaciones del vocabulario, el auge del negocio de cirugías estéticas (sobre todo para niñas de 15 a 18 años) y burbujas en el precio de la tierra. Secuelas menores teniendo en cuenta el terror que padecimos durante esos años. Pero estábamos equivocados. La pesadilla vuelve.

En 2008 el número de homicidios en Medellín llegó a 1.066, 35% más que en 2007. En 2009 el número de homicidios creció a 2.186, lo que representa un incremento del 105% con respecto a 2008. En el primer semestre de este año los homicidios llegaron a 1.005, lo cual representa un aumento de 20% con respecto al mismo período del año anterior.

La desorientación de ciertos sectores es tanta que el Secretario de Gobierno (e) de Medellín respondió lo siguiente cuando le preguntaron por la cifra de homicidios a junio de este año: "Se salvaron 39 vidas, esto presenta una disminución cercana al 19 por ciento". (Teleantioquia Noticias, julio 7). El funcionario se refería a la cifra de 170 homicidios en Medellín durante junio. Como esta cifra representaba 39 asesinatos menos que en mayo, entonces, según el funcionario, se habían salvado 39 vidas. Penoso sofisma. Como si los 170 asesinatos de junio no existieran.

Con corte de agosto 13 el número de homicidios en Medellín ya llegaba a 1.305 (1.754 para el Área Metropolitana). Todas estas cifras indican, sin ambigüedad alguna, que los homicidios en Medellín crecen sin parar. Para nadie es secreto que esta carnicería que está padeciendo la ciudad tiene origen, al igual que hace 20 años, en la droga y la mafia. Nace de la lucha entre ejércitos de pandillas y bandas criminales por el control del tráfico de drogas.

Se requieren medidas urgentes y excepcionales. Para comenzar, se deben dejar de lado el idealismo y los sofismas. Se necesita firmeza, autoridad, vocación por el orden y por la Seguridad Democrática. Programas como Fuerza Joven, Jóvenes con Futuro y Encuentros por la Vida, de la Alcaldía son bonitos; pero nunca remplazarán el sentido de firmeza, orden y autoridad que es lo que realmente necesita la ciudad.

El Gobernador ha solicitado al Gobierno Nacional que declare el Estado de Conmoción Interior por 90 días para el Área Metropolitana. Esto lo permite el artículo 213 de la Constitución siendo el hecho sobreviniente el incremento desbordado en homicidios que padece el Área Metropolitana. Ello permitiría detenciones administrativas, la ampliación de penas para el porte ilegal de armas (evitando la excarcelación), la flexibilización de ciertos términos en materia procesal-penal y el nombramiento de fiscales, jueces, defensores públicos y procuradores judiciales especiales para afrontar la problemática de seguridad del Área Metropolitana.

La idea es buena y debe explorarse, pues permitiría a las autoridades avanzar con mayor efectividad en la desarticulación de bandas criminales y en la prevención y judicialización de homicidios y expendios de estupefacientes. Ojalá el Alcalde se sincronice con la firmeza del Gobernador.