HISTÓRICO
Calidad es igual a salud
  • Aire: calidad es igual a salud | Entre febrero y marzo, y septiembre y octubre, hay más material particulado en el Valle de Aburrá. FOTO HERNÁN VANEGAS
    Aire: calidad es igual a salud | Entre febrero y marzo, y septiembre y octubre, hay más material particulado en el Valle de Aburrá. FOTO HERNÁN VANEGAS
Por ELIZABETH CORREA LONDOÑO | Publicado el 29 de febrero de 2012

El objetivo de tener una región en la que se respire un aire más limpio está en la mira de las autoridades ambientales. De hecho, está en marcha un plan de descontaminación por parte del Área Metropolitana, que tiene metas para 2020.
Con este plan se busca "reducir los niveles de material particulado (PM) 2.5 en la región en dos etapas: alcanzar 25 microgramos por metro cúbico (mcg/m3) como promedio anual a 2015 y 20 mcg/m3 en el 2020".

Es que este tipo, PM 2.5, es el que puede ser más peligroso para la salud, "porque las partículas pueden llegar hasta los alvéolos, irritarlos y causar problemas respiratorios; también pueden traspasar a la sangre y afectar las paredes arteriales, incluso pueden concentrarse en diferentes órganos del cuerpo, como los riñones, el hígado y el cerebro", explicó Néstor Rojas, líder del Grupo de Investigación Calidad del Aire de la Universidad Nacional.

Lo grave es que este material particulado tiene una gran cantidad de compuestos dentro de su estructura, como carbón, hidrocarburos, metales, aromáticos (algunos con antecedentes cancerígenos), sulfatos, nitratos y compuestos químicos, que son muy perjudiciales.

Por eso, para alcanzar una calidad del aire que cumpla con la meta propuesta para 2020, las emisiones de las industrias deben reducirse a "897 toneladas por año (t/año) y las fuentes móviles a 1.559 t/año", reza el plan.
En ello se viene trabajando desde 2008, cuenta Carmen Zapata, docente de la Universidad Nacional y directora de la Red de Monitoreo de Calidad de Aire del Valle de Aburrá.

"Antes teníamos un diésel de 4.200 partes por millón de azufre, y la gasolina estaba como en 1.000 o 1.200 partes. En cambio hoy contamos con un combustible de 50 ppm y 300 ppm, respectivamente".

Explica Zapata que "si tenemos en cuenta que el 70 por ciento de la contaminación proviene del transporte y el otro 30 por ciento es de fuentes fijas u otras, hay que continuar con los programas de educación para el uso de transportes masivos; la chatarrización de buses, taxis y volquetas y el control en el parque automotor; el protocolo de descontaminación y la generación de más voluntad en la gente".

Vamos por buen camino, pero hay que seguir: en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), "la contaminación atmosférica causa alrededor de dos millones de muertes prematuras al año"