HISTÓRICO
Biodiversidad: la vida que pasa por acá
  • La vida que pasa por acá | Un amenazado tigrillo en la región del Magdalena Medio, garzas y hormigas trozadoras. FOTOS JULIO CÉSAR HERRERA
    La vida que pasa por acá | Un amenazado tigrillo en la región del Magdalena Medio, garzas y hormigas trozadoras. FOTOS JULIO CÉSAR HERRERA
Por RAMIRO VELÁSQUEZ GÓMEZ | Publicado el 29 de febrero de 2012

Con el ruido del auto se agazapó a un lado de la carretera, confundiéndose con la hojarasca y el matorral, en donde la sombra de mediodía de los árboles completó su camuflaje.

Silencio. Pasaron 10, 15 segundos. De a poco se levantó, miró fijamente el auto detenido a poca distancia y sin mucha prisa dio la espalda y caminó 20, 30 metros sobre la carretera destapada para colarse debajo de un alambrado y perderse.

No es común encontrarse con un tigrillo Leopardus tigrinus. Ha sido muy maltratado por el hombre: cazado y usado como mascota en condiciones lamentables de cautiverio, cada vez está más arrinconado.

Ahí estaba frente a nosotros, en una remota vía en parajes de Puerto Nare.

En ese territorio priman los inmensos pastizales que alimentan menos reses de las que podrían. El bosque se ha reducido a lo alto de las colinas que perfilan el paisaje y a áreas ribereñas de los afluentes que corren hacia el Magdalena. Los documentos oficiales indican que su hábitat está por encima de los 1.500 metros sobre el nivel del mar, lo que indica la exposición a que ha sido forzado.

¿Es esta la situación general de la biodiversidad regional? La mayoría de las especies de fauna y flora se encuentran en buen estado, pero falta información.

De 8.000 especies de plantas y 1.200 de vertebrados en el territorio de Corantioquia, 354 de flora y 133 de fauna se hallan en peligro.

Cornare ha reportado 47 especies de anfibios, 33 de reptiles y 85 de mamíferos, el 23 por ciento de las confirmadas en el país cuando se hizo el inventario. Son 67 especies vegetales amenazadas y 44 en riesgo.

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá ha documentado 673 especies de árboles y arbustos, según Claudia Helena
Hoyos.

Esa dependencia decomisó o recibió, de 2009 a 2011, 23.549 individuos de fauna silvestre, lo que da una idea de los problemas que persisten.

Más allá de la amenaza, la región se pregunta cómo aprovechar su biodiversidad. Luis Alfonso Escobar Trujillo, director de Corantioquia, destacó que "hay una buena tendencia para maximizar la utilización de la biodiversidad".

Y en ese sentido, hay tres líneas por donde se adentra la exploración biotecnológica: Aceites y fragancias; el cultivo de tejidos para recuperar o tener altos volúmenes de especies de interés como maderables y leguminosas; y la floristería: ensayar flores silvestres que necesitan la prueba del florero para diversificar este rentable sector de la economía.

Un tema que no ha recibido la atención que merece, pero que de a poco camina y es una buena ruta al futuro.