HISTÓRICO
El arte de residir en casa
  • El arte de residir en casa | FOTOS JUAN ANTONIO SÁNCHEZ Y DONALDO ZULUAGA
    El arte de residir en casa | FOTOS JUAN ANTONIO SÁNCHEZ Y DONALDO ZULUAGA
Por MÓNICA QUINTERO RESTREPO | Publicado el 10 de octubre de 2012

Llegan a casa, se quedan un tiempo, hacen lo que saben hacer, arte, y luego se van. Quedan la casa y la experiencia.

Las residencias artísticas les ofrecen a creadores de otras latitudes la posibilidad de intercambiar conocimiento y manifestaciones, con el contexto cultural de Medellín. Aquí, tres de ellas.

1. Residencia para estar, crear y mostrar
Campos de Gutiérrez
Quieren que la casa sea reflejo de los tantos años que tiene. Por eso dejaron el altar consagrado por monseñor Builes, un montón de objetos de cuando fue creada y hasta un cuadro de Francisco Antonio Cano. La intención es que cuando los artistas vengan se muestre un aire de esa Colombia de hace 100 años. Porque ellos vienen e interactúan con el lugar y la ciudad y eso les ayuda para su obra. La casa no es para exposición, sino  trabajo. En Campos de Gutiérrez (Santa Elena), en un año, han pasado 14 artistas de 8 países. No solo es estadía. Es trabajo, es producción. Intercambio.

2. El territorio desde el arte y la interacción
Taller Sitio
La idea empezó en 2000, cuando un colectivo de artistas plásticos pensó una propuesta en torno a la apertura de espacios de arte. Poco a poco han ido afinando las intenciones: tienen un lugar abierto al intercambio y reciben artistas para hacer proyectos desde el arte y el territorio. Les ha interesado lo local y su enfoque actual es el barrio Prado Centro. Lo que buscan es hacer resistencia cultural y recuperación patrimonial a través de la interacción y actividades artísticas que involucran la arquitectura y las ideas comunitarias. Su proyecto actual es el centro cultural Plasarte.

3. Artistas que experimentan propuestas
Casa Tres Patios
Querían un espacio de exhibición para propuestas arriesgadas, pero en ese proceso, sin darse cuenta, apareció la posibilidad de convertirse en residencia. La historia de Casa Tres Patios cumple seis años y medio y por su espacio han pasado unos 200 artistas. Los visitantes presentan un proyecto de carácter investigativo o experimental, que incluso se puede transformar y terminar después, y ellos les ofrecen la infraestructura, charlas, talleres y exposición. Hay estancias largas y otras más cortas. La dinámica varía desde las intenciones del artista.