HISTÓRICO
El pie de atleta pisa fuerte
Mario Alberto Duque Cardozo | Publicado el 23 de julio de 2008
Todo empieza con una incómoda picazón entre los dedos del pie que, vaya contrariedad, es placentero rascarse. Ese es, entonces, el primer síntoma de una de las infecciones más comunes y difíciles de tratar: el pie de atleta.

Generalmente es ocasionado por hongos, señala la dermatóloga Mary Ann Robledo Parra. Pero, advierte, puede ser causado también por bacterias, por eso es que su tratamiento puede ser complicado, si no se logra un diagnóstico adecuado.

Su nombre es casi que una obviedad, pues, según explica la dermatóloga, es más común que se presente en los deportistas. Ellos están más expuestos a humedades, no solo por el sudor del deporte, sino también por las duchas y las piscinas.

No todo es piquiña
Además de la picazón, uno de los síntomas más comunes en el pie de atleta es la piel agrietada, en escamas y que se desprende entre los dedos de los pies.

La también dermatóloga Olga Henao indica que puede sentir en la piel como una quemadura y que sus síntomas pueden trasladarse de los pies a los talones, también. Incluso a las palmas y dedos de las manos.

Una de las complicaciones más serias es que el hongo se traslade hacia las uñas, por eso es importante consultar a tiempo, para impedir que esto ocurra.

Y es mucho mejor que el dermatólogo determine qué tipo de pie de atleta es el que se tiene para darle el mejor tratamiento posible.

Claro, todos tienen alguna sugerencia para acabar con los hongos sin ir al dermatólogo, pero en ocasiones el remedio termina siendo perjudicial.

"El talco, por ejemplo, termina siendo un alimento para el hongo. Este producto, incluso, ayuda a mantener la humedad, en lugar de secar la zona afectada, que es lo que se busca", dice la dermatóloga Robledo Parra.

Lo ideal para los pacientes afectados, señala, es secarse los pies con un secador para el pelo.

Remedios en el mercado
Sobre las cremas que se encuentran en el mercado para tratar tanto el pie de atleta como otros hongos, la especialista señala que pueden no resultar efectivas si no se sabe cuál es el que causa la infección.

"No todas las cremas que venden sirven, pues no atacan a todas las especies de hongo. Hay cándida, moho o bacterias, entre muchos otros. Hay que saber el agente para poderlo eliminar".

Lo que tampoco siempre es posible, pues el pie de atleta suele retornar en quienes lo han padecido.

Por eso es importante recordar que los tratamientos suelen prolongarse durante al menos dos semanas más luego de la desaparición de los síntomas, para reducir el riesgo de una "recaída" o un "pisotón", mejor.