HISTÓRICO
El sismo de Chile dejó mucho para aprender
Paula Andrea Ruiz | Publicado el 04 de junio de 2010
Muchas personas no podrán olvidar que el pasado 27 de febrero, luego de las tres y media de la mañana, un fuerte temblor se encargó de despertar a los habitantes de Chile.

El sismo que tuvo una duración de dos minutos y 45 segundos, tuvo una magnitud de 8,8 en la escala de Richter, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Se estima que dejó más de 700 víctimas fatales y cerca de 500 mil viviendas con daños severos. Además, un total de dos millones de personas quedaron damnificadas, por este suceso, que fue denominado como la peor tragedia natural vivida en Chile desde 1960.

Sin embargo, y aunque suene extraño e indiferente, es gracias a los temblores que actualmente la ingeniería ha avanzado en los estudios. Ya que a través de este fenómeno, se pueden evitar que nuevas estructuras colapsen.

Es precisamente por los múltiples daños que causan estos movimientos, que se han adelantado investigaciones que buscan dar soluciones. Como en el caso del diseño sísmico de estructuras, que tiene como objetivo ofrecer construcciones que tengan un mejor comportamiento ante un sismo.

Y es que la pregunta es la misma ¿Qué hacer ante un fenómeno natural como un sismo? Éste no avisa cuándo llegará y tampoco cómo se podrá evitar.

Ante esta situación, lo único que se puede hacer es construir edificaciones que cumplan con ciertos requisitos. De manera, que logren resistir cualquier movimiento de la tierra.

Roberto Rochel, ingeniero civil con magíster en estructuras y profesor de la Universidad Eafit, asegura que los países que tienen amenazas sísmicas buscan diseñar edificios que ante un temblor moderado no tengan ningún daño estructural, para que luego sigan operando sin ningún problema.

"Cuando llega un sismo excepcionalmente severo lo que se espera en la estructura es que se dañe, pero no que colapse, porque el objetivo de la ingeniería es proteger la vida humana", anota Rochel.

Estudiando a Chile
El epicentro del sismo ocurrido en Chile se ubicó en la costa frente a las localidades de Curanipe y Cobquecura. El temblor que fue considerado como el segundo más fuerte en la historia de Chile y uno de los cinco más fuertes registrados en la humanidad, ha servido de análisis e investigación.

Por ello, el ingeniero Rochel acompañado de otros ingenieros viajaron a observar las estructuras que colapsaron y las que quedaron en pie.

"Ha sido una experiencia muy enriquecedora, porque observar de frente como quedaron las ciudades y las calles, nos sirve de guía para que en nuestro país operemos bien", recuerda.

Comparando Chile con Haití, asegura que si el sismo de este último hubiera tenido tanta magnitud, los daños hubieran sido peores. "Chile construye con todas las normas sismorresistentes. Ante este temblor las pérdidas humanas y en viviendas no fueron tan altas. Este fenómeno en otro país hubiera dejado más víctimas y mayores daños", asevera.

Igualmente, manifiesta que los principales daños en las estructuras se observaron en edificios superiores de doce pisos, en las avenidas y puertos.

"Acá en Medellín debemos procurar construir con todas las técnicas, porque si ocurriera un sismo de tanta magnitud, los daños pueden ser lamentables en todos los sentidos", concuerda el ingeniero.