HISTÓRICO
Falta trabajar en calidad educativa
Por LAURA LÓPEZ ALZATE | Publicado el 18 de febrero de 2014
Uno de los puntos primordiales dentro de la política pública de educación superior es la cobertura y, por ende, se realizan esfuerzos por ampliarla.

Voceros del Viceministerio de Educación Superior señalan que entre 2010 y 2013, la tasa de cobertura en la educación superior se ha incrementado 8,4%, es decir, que es mayor si se compara con el período pasado (2007-2010) cuyo crecimiento fue de 5,4%.

El acceso también se encuentra avanzando, puesto que se financiaron con recursos del Estado el 73% de los estudiantes que se encuentra matriculados en programas de educación superior.

Además, entre 2010 y 2013, se beneficiaron 476.791 jóvenes con créditos educativos, y 120 mil con subsidios de sostenimiento.

Más cobertura
Sin embargo, estas ampliaciones que se hacen de cobertura, necesarias, se han hecho con grandes problemas de calidad.

"No tener este valor agregado en la educación superior se convierte en una fuente de iniquidad social tan alta como la de no tener acceso a la misma educación superior, porque es bien sabido que cuando una persona estudia ciertos programas, según el sello de la universidad que lleve va a tener un acceso o no al sector productivo", señala Carlos Felipe Londoño Álvarez, rector de la Escuela de Ingeniería de Antioquia.

Pero al indagar sobre este tema los expertos y académicos se dan cuenta de que realmente no existe un verdadero sistema de educación superior, el cual debe tener unos actores que operen con sinergia.

"Aunque se han hecho esfuerzos por incrementar la educación en todo nivel, aún son tímidos, porque no obedecen a una política nacional estatal que defina a largo plazo todo un proyecto de aumento de cobertura", afirma Martiniano Jaimes Contreras, exvicerrector académico de la Universidad de Antioquia.

Considerando entonces que la educación debe funcionar como un sistema, tampoco se puede hablar de tener altos estándares si se tienen fuertes deficiencias en los niveles básico y medio, porque los jóvenes llegan a las universidades sin los conocimientos necesarios para ingresar a una carrera profesional.

Un concepto plural
De acuerdo con los estudios realizados por el grupo de investigación en Pedagogía y Didácticas de los Saberes (PDS) de la Facultad de Educación de la Universidad Pontificia Bolivariana, el mismo concepto de calidad tiene que ser pensado de manera plural, porque Colombia es de regiones, de estratos y de múltiples diferencias.

"Si se mide este concepción con un único rasero absoluto, hay problemas con los factores asociados. No se puede medir igual a una institución que está en estrato 6 que a otra que es de estrato 2 o 3", explica Guillermo Echeverri Jiménez, docente e integrante del grupo PDS.

Factores relacionados con la familia, dotación de biblioteca, conexiones virtuales inciden en la educación. Por eso, cuando un estudiante se encuentra en cualquier nivel educativo hay que revisar primero sus condiciones iniciales.

Es así como este concepto propone varias aristas: desde qué tipo de instituciones se plantea y sus indicadores. "No se puede hablar de una cobertura con impacto en calidad sino se piensa como una política de largo plazo y coherente", concluye Jaimes Contreras.