HISTÓRICO
Generación Y, o vivir conectado
Por NATALIA ESTEFANÍA BOTERO Cancún | Publicado el 10 de noviembre de 2012
Se denominan Generación Y, tienen entre 18 y 30 años, y para ellos, revisar su estatus en línea es más importante que lavarse los dientes en la mañana. Antes de desayunar, en piyama, ya están conectados a su móvil.

Es tan imprescindible este dispositivo que reportan chequearlo de forma "compulsiva" para ver qué nuevos correos o actualizaciones hay de sus contactos. En Estados Unidos lo hacen al menos una vez cada diez minutos.

Modo online parece ser el mantra que repiten. Confiesan revisar mail en su cama, en medio de una comida familiar, en el baño y textean desde el carro.

En contraste con generaciones anteriores que delimitaban el tiempo entre su actividad profesional y personal, ahora "no existe una línea tan clara entre trabajo y descanso porque todo el tiempo están conectados", explica Óscar Gutiérrez , director de Desarrollo de Negocios de Cisco.

El ejecutivo presentó los resultados del estudio Connected World Technology Report (CCWTR), de 2012, en el Cisco Live México, el evento que reunió a 3.200 participantes de 30 países.

El estudio fue realizado para Cisco por InsightExpress entre 1.800 estudiantes universitarios y jóvenes profesionales en 18 países. Además de revelar comportamientos y actitudes, señaló preocupaciones y retos.

Respuesta más rápida
En especial porque esta Generación Y es la que empieza a entrar al mercado laboral. En términos generales, el estudio señala que "el personal del futuro será más ágil, estará más informado y tendrá mayor respuesta que cualquier generación previa".

Un cambio: las llamadas de voz son percibidas como lentas y "todo lo hacen en línea. Ellos tienen tiempos de respuesta más acelerados", añade Óscar.

En lo que concuerda el docente e investigador español Santiago Tejedor , quien dice que los también llamados nativos digitales o prosumidores, "les gusta la respuesta inmediata, no rápida. Un sistema que no funciona en pocos segundos significa que está dañado o no funciona correctamente".

Santiago realiza un estudio en 11 universidades en el mundo, (entre ellas la Universidad Pontificia Bolivariana), en las que pide a los estudiantes que se desconecten por 24 horas de todo medio de comunicación: los de papel, radio, tv, celulares y música, y a través de una bitácora análoga pide que expliquen cuál es el tipo de relación con la tecnología y los medios.

Ha descubierto que estos jóvenes "cuando quieren cambiar de actividad o escenario lo que hacen es conectarse". Y si bien resulta paradójico, que "desconectarse sea conectarse", estos son los espacios de ocio y entretenimiento para aislarse de lo cotidiano y entrar en su mundo, "allí donde se sienten más a gusto".

A veces "presentan una atención flotante y les cuesta mucho concentrarse en una única tarea o tema".

En redes sociales
Facebook para ellos "es el nuevo directorio global", lo mantienen abierto y lo actualizan a diario. Si de socializar se habla pasan más tiempo con amigos online que en persona. También están en Twitter, aunque no tanto como se creería (56% tiene una cuenta y 21 % tuitea).

No todo coincide entre el mundo análogo y el virtual. Un tercio de los consultados cree que las identidades offline versus las online no coinciden o son completamente diferentes.

Compran en la web, aunque no creen que los datos se guarden de forma segura en la mayoría de los sitios de internet, por lo menos así lo expresan cuatro de cinco de los consultados.

Desconfiados, exigentes, multitareas y ansiosos por estar conectados. Si el cuerpo humano tiene 206 huesos, el teléfono inteligente podría ser considerado como el número 207 para la Generación Y.