HISTÓRICO
¿HOMICIDIO POR PIEDAD?
  • ¿HOMICIDIO POR PIEDAD? |
    ¿HOMICIDIO POR PIEDAD? |
Por CARMEN ELENA VILLA B. | Publicado el 19 de noviembre de 2012

Scott Routley es canadiense, tiene 39 años, lleva doce en supuesto estado de vegetal, debido a un accidente automovilístico y recientemente logró expresar que no siente dolor.

Los médicos le interrogaron por medio de resonancias magnéticas y mostraron cómo fue respondiendo a diferentes preguntas.

"Scott ha sido capaz de demostrar que tiene una conciencia, una mente pensante. Lo hemos sometido a escáneres varias veces y su patrón de actividad cerebral muestra que es claro que está seleccionando las respuestas para nuestras preguntas", dijo a la BBC el neurocientífico británico Adrian Owen .

Esto confirma la teoría de los padres de Scott, que se resistían a creer que su hijo había caído en un estado de inconsciencia permanente e irreversible.

Resulta paradójico que este tipo de hallazgos científicos avance a la par con una cada vez más agresiva defensa de la eutanasia y que bajo el eufemismo de "homicidio por piedad", se busque acelerar la muerte de un paciente en un estado de sufrimiento extremo.

Aunque el proyecto de ley que busca reglamentar la eutanasia en Colombia presenta muy claros los límites que tendría en caso de que se apruebe, estos podrían relativizarse y abrir la ley a una amplia gama de casuísticas como ocurre en los países donde esta práctica ha dejado de ser un delito.

En Holanda, por ejemplo, el doctor Boudewijn Chabot asistió el suicidio de un paciente con depresión y luego fue absuelto de su culpa.

Este hecho abrió la puerta a la llamada "eutanasia psiquiátrica".

Apoyar la eutanasia es promover una mentalidad utilitarista y no tener en cuenta algo que demuestra el caso de Scott y es lo complejo y misterioso que resulta el ser humano quien, en aparentes condiciones de inconsciencia es capaz de tener una mente lúcida y de establecer contacto con el mundo real.

Pensar en eliminar a personas como Scott es, en el fondo, afirmar que su dignidad es tan efímera que se pierde o anula con la discapacidad física.

Que ya no vale la pena que siga viviendo porque representa una carga para su familia, los médicos o para el sistema de salud de su país.

Es importante aclarar que estar en contra de la eutanasia no significa apoyar el enseñamiento terapéutico o distanasia.

De acuerdo con que no siempre vale la pena usar medios desproporcionados para prolongar inútilmente la vida de un paciente terminal.

Pero este no es el caso de Scott y de muchas personas que presentan una grave condición de minusvalía que, aunque ciertamente resulta dramática, nos enseña que el valor de su vida es inmensamente mayor que los criterios de eficiencia que muchas veces se tienen en cuenta al emitir un juicio sobre si una persona debe seguir viviendo o no.