HISTÓRICO
INDICADORES AGROPECUARIOS
  • JUAN JOSÉ PERFETTI DEL CORRAL | JUAN JOSÉ PERFETTI DEL CORRAL
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Por JUAN JOSÉ PERFETTI DEL CORRAL | Publicado el 01 de marzo de 2012

Aunque sería interesante conocer sobre el crecimiento, en 2011, del PIB total y el de cada uno de los sectores económicos y, en particular, saber cómo avanzan las denominadas locomotoras del desarrollo, al momento sólo se dispone de las cifras de crecimiento trimestral.

Estas muestran que, en general, el PIB agrícola exhibe un comportamiento mejor al que hubo en años anteriores, pero el mismo continúa siendo inferior al esperado. Infortunadamente, las cifras trimestrales del Dane no discriminan el comportamiento por actividad o grupo de actividades, lo que dificulta saber cuáles de ellas han impulsado el crecimiento sectorial.

Igualmente, hay las cifras de empleo, inflación y comercio exterior que dan una idea parcial de cómo marcha la agricultura y hay informaciones parciales del desempeño de algunos productos.

En cuanto a inflación, lo que se ha visto durante los dos últimos años es que el precio de los alimentos ha sido determinante en el comportamiento del índice de precios de toda la economía. Se ha señalado, además, que las fuertes temporadas de lluvia que han azotado al país en los últimos meses han impactado la oferta agropecuaria, disminuyéndola y deteriorando su calidad. En consecuencia, los consumidores se han visto obligados a pagar mayores precios por buena parte de los bienes agrícolas que conforman la canasta de consumo.

Este incremento en el precio de los alimentos se presenta en momentos en que la economía colombiana crece a tasas importantes y es jalonada, principalmente, por el buen desempeño de la demanda interna. Esto indicaría que, de no haberse presentado el fenómeno invernal, la agricultura podría haber crecido más o que, como en eventos pasados de alto crecimiento de la demanda, el sector muestra serias restricciones estructurales para responder a tales estímulos.

En cuanto a la situación de empleo en las zonas rurales, las cifras del Dane muestran que el nivel de desempleo se mantiene bajo, aunque no marca una diferencia sustancial con los registrados en el pasado reciente.

De todas formas, las cifras de empleo agrícola sí muestran una evolución positiva.

En materia de comercio exterior, lo más significativo es el incremento en las exportaciones de café, resultado de los buenos precios internacionales ya que, como lo ha informado el gremio, la producción del grano todavía no se recupera plenamente. Finalmente, hay sectores, como el avícola y la agroindustria de alimentos, que han reportado incrementos en sus niveles de productividad.

Todo esto hace pensar que, no obstante el fuerte invierno y su impacto negativo sobre la producción agropecuaria, ésta debió crecer en 2011 a tasas positivas aunque, muy seguramente, las mismas no serán excepcionales, pero sí algo mayores a las de años anteriores.

De ser así, se estaría concluyendo que, hasta el momento, la locomotora de la agricultura todavía no toma el impulso que se espera de ella y que no adquiere la velocidad y la potencia que podría tener si se dispusiera de un marco de políticas más adecuado a sus potencialidades y a las oportunidades que hay.