HISTÓRICO
La alegría tiene cara de Ibarbo
  • La alegría tiene cara de Ibarbo | Archivo | La afición verdolaga espera que Víctor Ibarbo tenga más continuidad en su juego y muestre su verdadera dimensión.
    La alegría tiene cara de Ibarbo | Archivo | La afición verdolaga espera que Víctor Ibarbo tenga más continuidad en su juego y muestre su verdadera dimensión.
Wilson Díaz Sánchez | Publicado el 01 de abril de 2011

La alegría, el buen ambiente y las chanzas en Atlético Nacional tienen un protagonista: Víctor Segundo Ibarbo.

Ver al tumaqueño, de 20 años de edad, de mal genio es casi imposible. Siempre, inclusive en la adversidad, el morocho no le niega una sonrisa a nadie. Los demás jugadores y el cuerpo técnico aprendieron a conocerlo y encuentran en él un bálsamo en los momentos de tristeza.

"Este equipo me genera mucha confianza, los conozco a todos. Gane, empate o pierda estoy con el mismo humor, por eso el profe sabe y me entiende", admite.

Así como le gusta hacer bromas pesadas, también las soporta, como sucedió en la cancha de Sofasa donde terminó tirado por sus compañeros en un charco, en medio de risas y camaradería. Una semana atrás, él había promovido la misma acción. "Al que le gusta molestar sabe que debe estar tranquilo cuando le toca", comenta el mediocampista que hoy será titular en el duelo 265 frente al Medellín en el Atanasio Girardot.

Pero cuando le toca estar serio también lo sabe hacer, como esta tarde en el duelo que el conjunto verdolaga buscará recuperar el buen juego y los resultados.

Ibarbo ha recibido críticas por su bajo rendimiento en las últimas presentaciones. Su justificación es que estuvo parado dos meses por causa de una lesión y no pudo hacer toda la pretemporada como era su deseo. "Me está costando, pero con la continuidad que me da el técnico en esa línea de tres pronto alcanzaré mejor ritmo de competencia".

Y agrega que cuando lo ven cabizbajo y cansado es fruto de su condición física, pero de inmediato reacciona y señala que en esos instantes es cuando salen los grandes jugadores a mostrar su casta y él no será la excepción.

Con Macnelly Torres y John Valencia, los últimos en llegar al medio campo verde, se siente cómodo "porque son excelentes personas y deportistas; somos una familia".

Al Medellín lo considera un gran equipo con el que "siempre hacemos lindos partidos". Y se pregunta, "¿quién no quiere ganarle al rival de patio?". Por su mente no pasan más las acciones del encuentro que perdieron en Manizales hace ocho días, pues considera que todo fue un accidente, además de que recuerda que "no perdimos con cualquiera, era el líder".