HISTÓRICO
LA GUERRA DE LOS SEXOS
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    LA GUERRA DE LOS SEXOS |
Por SAMUEL ARANGO M. | Publicado el 18 de agosto de 2013

Se dice que Dios hizo primero al hombre que a la mujer porque para hacer una obra perfecta primero hay que hacer un borrador. También se dice que un hombre sin una mujer es un perfecto idiota pero con una mujer es un idiota perfecto. En fin, que la guerra de los sexos es eterna pero sin duda están hechos el uno para el otro.

Las diferencias entre el hombre y la mujer "saltan a la vista" Lo bueno es que ellas no hacen a ninguno mejor que el otro. Simplemente, somos diferentes.

Se calcula que en el mundo hay 96 hombres por cada 100 mujeres.

El corazón y los pulmones de las mujeres son menores en un 25% a los de los hombres.

Los hombres requieren más comida que las mujeres para engordar.

La colitis es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

El rendimiento deportivo de las mujeres es menor que el de los hombres debido a que ellas poseen el doble de grasa corporal, 24% contra 14%.

Las zonas motoras del cerebro son más activas fisiológicamente en los varones que en las damas.

Las mujeres poseen un cerebro más pequeño pero alcanzan los mismos niveles que el hombre en las pruebas de coeficiente intelectual.

Las mujeres leen con más facilidad el rostro de los demás y reconocen lo que otros sienten.

La hiperactividad es más frecuente en los niños que en las niñas.

Los hombres son más agresivos que las mujeres.

Se presenta el doble de casos de esquizofrenia en los hombres que en las mujeres.

Las mujeres reciben un mayor flujo de sangre en el cerebro (de 15 a 20%) y los casos de embolia son menos frecuentes en ellas.

Los trastornos de aprendizaje son más comunes en los hombres que en las mujeres.

Los lóbulos frontales, relacionados con la planeación y la orientación de metas, están más desarrollados en las mujeres.

Las mujeres pueden trabajar mejor con otras personas, en equipo.

Los hombres tienen más capacidad de resolver problemas inmediatos y graves.

Los hombres llevan con más facilidad el estrés.

Los hombres tienen menor conciencia de sus propios sentimientos.

Los hombres se aceptan más fácilmente a sí mismos.

Algunos teóricos afirman que todos los seres humanos poseemos una ingrediente masculino y uno femenino. Que en algunas situaciones uno de ellos prima sobre los otros.

Para demostrar la diferencia proponemos este ejercicio sobre el poder de la ubicación de la coma:

Lea y analice la siguiente frase y póngale la coma que le hace falta:

"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda".

Si usted es mujer, con toda seguridad pondría la coma después de la palabra mujer.

Si usted es hombre, con toda seguridad pondría la coma después de la palabra tiene.

Lo cierto es que gracias a Dios somos deliciosamente diferentes, aunque existen madres con carrocería de padre y padres con carrocería de madres.